Estudiantes: el poder de una Bruja

Aun sin tener cargo, la influencia de Juan Sebastián Verón es clave en el club de La Plata. Su amigo Miguel Pires representa a once jugadores del equipo.

El protagonista dice: “¿Adónde te parece que tenemos que seguir escribiendo nuestra historia?”. Se abre el plano. Y ahí se lo ve dimensionado: Juan Sebastián Verón está sentado en un sector a medio construir del estadio ubicado en 1 y 57. Es la campaña; parte de su campaña. La Bruja es en Estudiantes el hombre poderoso, el que más dice, el que es capaz de ofenderse porque los dirigentes no le concedieron el capricho de traer a Pablo Lugüercio. A Verón, el poder, no le gusta que le digan que no. El spot, que se ve por estos días en televisión, es un culto a que Estudiantes sea local en la tierra propia; a jugar en la cancha de siempre.

Sin ningún cargo en el club, Verón es un hombre de gestión: él consiguió que la empresa Adidas pague 166 mil dólares por año, durante tres temporadas, para la construcción de la cancha.

La cancha es su lugar; ahí mandaba, conducía a Estudiantes. Sin la camiseta, no perdió su lugar en su lugar en el mundo: Verón mueve los hilos. “Hay una conducción virtual a cargo de (Enrique) Lombardi y otra real que tiene como cabeza a Verón”, se quejó Horacio Espinoza en FM La Redonda. El ahora ex director de deportes de Estudiantes trabajó 16 años en el club. Su expulsión se debió, según el presidente, a “cambios estratégicos”.

No corre, vuela. El helicóptero aterriza en la cancha uno del country de City Bell. Se baja un hombre, el otro hombre. Miguel Pires es representante/amigo/socio de Verón. En el club reducen la nomenclatura: Pires es Verón.

Hace dos semanas apareció en pleno campo de entrenamiento. Iba a negociar con el presidente, Lombardi. “Pires es un representante con muchos jugadores en el club”, le reconoce el titular del club de La Plata a PERFIL. Y trata de marcar la chapa que le concede el cargo: “En otra gestión había posiciones mezcladas; ahora la ecuación ha cambiado”. Lombardi dice que Pires ya no tiene 13 o 14 futbolistas en Estudiantes, como antes. Es cierto. Tiene once, un equipo completo. Cinco, son titulares: Raúl Iberbia, Marcos Angeleri, Gastón Fernández, Leonardo Jara y Maximiliano Núñez. Cuando asumió la presidencia en octubre del año pasado, Lombardi había aclarado que a Pires lo quería, pero del otro lado del mostrador. ¿Y Verón? “Lo tengo como consultor, conversamos sobre muchas cosas”, le señala a este medio. Verón, el consultor, aprueba la gestión en lo institucional. Sin embargo, se queja que le dieron la espalda en el plano deportivo. Un allegado a la Comisión Directiva sale, en off, al cruce: “Si hasta se le dio el gusto con (Agustín) Alayes”. El defensor, amigo de Verón, tiene 34 años, fue suplente en el primer tramo de River en la B Nacional y titular en el descendido Banfield, donde jugó en el pasado Clausura 2012.

Se hizo un hueco. Cuando Horacio Repucci renunció a la vicepresidencia tercera, en quien primero se pensó fue en Verón, lo obvio. Que la movida tenía que ver con la puerta de acceso a la CD; que Verón blanqueaba su poder.En verdad, por estatuto, se puede reemplazar un cargo ejecutivo. Pero Verón no quiso y Repucci resulta que no renunció sino que pidió licencia. “Sebastián prefiere, por ahora, manejarse así. Si la cosa va bien, el mérito es suyo. Si va mal, los costos lo pagan los dirigentes”, es la lectura de un ex directivo importante.

Verón 2014 es una incógnita. Es el candidato natural, el que se presume. Hay quienes tienen reparos y especulan que la eventual postulación tendrá que ver con la situación del club, que actualmente debe 100 millones de pesos. Lombardi aclara: “Cuando recibimos el club teníamos 61 millones de deuda y un déficit trimestral de 10 millones. Antes había jugadores que ganaban fortunas y tapaban a los juveniles; eso cambió. Mientras, logramos que Adidas quintuplicara el contrato de Topper. Hoy, por sponsors, la camiseta de Estudiantes es la tercera mejor vendida del país”. Si el Pincha goza de buena salud, Verón será su presidente. Con cargo y todo.

Palabra mayor. “Verón siempre fue muy escuchado, es normal que sea escuchado”, admite un ex dirigente. Aunque sugiere: “Es mejor estar que estar a medias”. El ídolo tiene el ráting garantizado entre los hinchas; nadie cuestiona a Verón. Es quien, aún siendo jugador, se bajó el sueldo para que el club pudiera retener a Rodrigo Braña. Fue, también, el que donó dinero para el resembrado de siete canchas en City Bell y el que consiguió maquinarias europeas para, en su momento, modernizar el gimnasio del club.

Y si bien algunos miembros de la CD quieren a Verón adentro y no en las sombras, su poder no se discute; mejor no discutirlo.

“Quiero seguir vinculado al fútbol desde la dirigencia, que es lo que me gustaría poder comenzar”, apuntó Verón en radio FM ESPN 107.9. Fue en marzo, cuando todavía era jugador.

Por el spot publicitario antes mencionado, que abre con la cara de Verón, se escuchan testimonios de ex jugadores del club, futbolistas de este plantel, el actor Federico D’Elía y el tenista Juan Mónaco. Ningún dirigente habla. “Plantemos bandera en ésta, nuestra tierra de campeones”, dice Verón. El Hombre de Estudiantes es, también, el último en decir; el que tiene la última palabra.

Fuente: Perfil