Tiene 28 años y fue detenido ayer en pleno centro de Tartagal, cuando transportaba, en una motocicleta, una mochila con 20 kilogramos de cocaína de máxima pureza.
El procedimiento organizado por la policía salteña se realizó ayer a las 18.30 en la intersección de la calle Cornejo y pasaje Traversi, cuando numerosos padres caminaban con sus hijas que salían del colegio Santa Catalina de Bolonia.
El diario El Tribuno publicó hoy que el detenido es un hombre alto con cabello corto, correctamente vestido de civil, con vaqueros azules, jeans al tono y zapatillas de marca, sería un oficial de la fuerza, oriundo de Corrientes y con residencia en la localidad de Aguaray, 50 kilómetros al norte de Tartagal.
El acusado, quien quedó a disposición del juez federal 3 de Orán, Raúl Juan Reinoso, se trasladaba en una motocicleta y fue interceptado por un automóvil Chevrolet Corsa gris, desde donde descendieron cuatro investigadores de Gendarmería, también de civil y lo redujeron rápidamente.
Al lugar, en una camioneta oficial, arribó el jefe del Escuadrón 52 Tartagal, comandante Carlos Rodríguez, quien no quiso brindar información respecto al caso.
Minutos más tarde llegaron científicos de Gendarmería, quienes hicieron un narcotest del cargamento, confirmado que se traba de clorhidrato de cocaína de máxima pureza. El transportador, con el rostro desencajado por la angustia, observaba esposado, sentado en el suelo, las acciones de sus colegas. “No es mía”, repetía sin cesar.
La mamá de un nene que minutos antes había salido del colegio, sorprendida como todos los vecinos de la zona relató: “Uno de los gendarmes le hablaba al hombre que estaba esposado como si lo conociera muy bien y mientras lo inmovilizaban le decía ‘jodete por pelotudo… vos sabías a lo que te arriesgabas, jodete, sos demasiado boludo…’ y una y otra vez le preguntaban dónde estaban los otros gendarmes”.
El procedimiento se extendió hasta pasadas las 20; en el lugar se hizo presente también el segundo jefe del Escuadrón 52 Tartagal.
Fuente: Online-911