Francia, que está cada vez más en la mira de Al Qaida, rechazó el jueves las «amenazas inaceptables» de Osama Bin Laden y aseguró que mantiene el más elevado nivel de vigilancia y que hará lo máximo posible para obtener la liberación de los rehenes detenidos en Mali.
«Esas amenazas inaceptables no son nuevas», declaró el ministro de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, a la AFP y a Radio Francia Internacional (RFI).
«No nos ha sorprendido y mantenemos el nivel de vigilancia y de preparación en todos los sentidos, extremadamente alto y así seguiremos», agregó el canciller francés al margen de una reunión diplomática.
El mensaje sonoro de amenazas contra Francia, difundido el miércoles por el canal de televisión qatarí Al Jazeera, fue autentificado por los servicios de inteligencia franceses.
En ese mensaje, Bin Laden advirtió que Francia sólo tendrá seguridad si retira a sus tropas de Afganistán y si pone fin a «sus injusticias» hacia los musulmanes.
Los musulmanes tienen «derecho» a responder a la ley francesa sobre la prohibición del velo islámico integral al utilizar la violencia contra los «invasores» franceses, dice Bin Laden en ese mensaje.
El 14 de septiembre pasado, el Parlamento francés aprobó la prohibición del velo islámico integral –burka o niqab– en los espacios y administraciones públicos. La ley entrará en vigor en la primavera (boreal) de 2011.
Interrogado el jueves sobre la primera exigencia de Bin Laden, el ministro francés de Defensa, Hervé Morin, evocó una posible primera retirada del contingente francés de Afganistán en 2011, aunque aseguró que no tenía «absolutamente ningún vínculo» con las amenazas de Al Qaida.
Hasta ahora Francia no había anunciado un calendario de retirada, que se inscribe en una voluntad de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de transferir la seguridad al ejército afgano a partir de 2011 y de efectuar, de tal manera, «los primeros desplazamientos o retiradas de fuerzas aliadas de Afganistán».
En la zona de Surobi (este), bajo responsabilidad francesa, «esperamos, en el curso de 2011, poder transferir las responsabilidades a los afganos», dijo Morin.
Kouchner, de su lado, buscó minimizar el poder de Bin Laden sobre los grupos islamistas en el Sahel, en particular Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), que tiene en su poder a siete rehenes, secuestrados el 16 de septiembre en Níger, entre éstos cinco franceses, un togolés y un malgache.
«No es Bin Laden quien tiene a los rehenes. Es mucho más complicado. Pienso que ni siquiera Bin Laden dispone de los medios de antes», dijo el ministro.
Los rehenes, empleados de los grupos industriales franceses Areva y Vinci, están ahora detenidos en el norte de Mali, según diversas fuentes.
En total, ocho franceses están en poder de grupos islamistas. Un agente secreto francés está detenido en Somalia desde el verano (boreal) de 2009 y dos periodistas del canal de televisión público France 3 están secuestrados desde diciembre pasado en el norte de Afganistán.
Grupos del AQMI liberaron en el primer semestre a un trabajador humanitario francés, Pierre Camatte, después de casi tres meses de cautiverio, y el 25 de julio afirmaron que mataron a otro, Michel Germaneau.
Desde hace varias semanas, las autoridades francesas vienen advirtiendo sobre una creciente amenaza de atentados en territorio francés. Según el ministro francés del Interior, Brice Hortefeux, el mensaje de Bin Laden no hace más que reforzar la vigilancia de Francia.
«Lo sabemos, la amenaza es real y la vigilancia total», afirmó Hortefeux la noche del miércoles.
Fuente: Univision.com