«Ustedes fueron para atrás»

Migliore y Romagnoli harán hoy un careo en pleno vestuario con Bottinelli, Ortigoza y Salgueiro. A Botti lo acusan de no haber querido jugar contra Vélez, y a Orti y al uruguayo de no haber dejado todo en ese último partido de Madelón. ¿Va a poder evitar el descenso un equipo sumido en una interna tan feroz?

«Ustedes fueron para atrás”.

La acusación, gravísima, será escupida por Migliore y Romagnoli, con Bianchi y Romeo en segunda fila. Bottinelli, Salgueiro y Ortigoza serán señalados delante de todo el grupo, sospechados de borrarse (Botti) y de no dar todo contra Vélez (el uruguayo y Orti). El careo se dará en la práctica -a puertas cerradas, obvio- que tendrá lugar hoy por la mañana en la Ciudad Deportiva del Bajo Flores. Sí, Caruso, Merlo, o quien sea, agarrará un vestuario que no para de desangrarse en una eterna interna de egos y desconfianza.

“Lo que hizo Bottinelli no tiene nombre. Se borró porque Madelón puso a Migliore. Es chamuyo que se resintió de la lesión. Aparte, si fuera así, ¡jugá igual, hermano! ¿Sabés cuántos de nosotros alguna vez jugamos con molestias en la rodilla, o musculares? Era el partido para bancar al técnico y no lo hizo. Y todo por su interna con el arquero”. Quien habla con Olé no tiene voz de mando en el vestuario. Pero es clarito. Y no está solo en el pensamiento. Durante toda la jornada de ayer, varios jugadores se cruzaron mensajes y llamados en los que el “trending topic” era que Bottinelli no había querido jugar contra el Fortín (acusó haberse resentido del desgarro en el ensayo de pelota parada del sábado) y que Salgueiro y Ortigoza (reemplazados en el ST) se habían guardado demasiado sudor en la hierba. ¿Por qué motivo? Por la vuelta del Loco al equipo titular, justo en una semana en la que la interna había escrito ooootro capítulo nuevo…

Todo comenzó el martes pasado, en la típica charla grupal que se hace en la primera práctica de la semana. En este caso, post derrota con Rafaela. Hubo algunos reproches futbolísticos, y el speach de unión por parte de Bottinelli. Cuando el zaguero terminó de hablar, Migliore pidió dejar la hipocresía de lado, expuso las diferencias entre los referentes, y hasta Palomino terminó ligando un “a vos no se te puede decir nunca nada, vivís con cara de culo”. El joven central, claro, justificó su crónico rostro adusto por el hecho de ser el continuo blanco de gritos adentro de la cancha. Alaridos de retos que suelen salir de boca de, sobre todo, Ortigoza. Al volante es a quien más le cuestionan los más chicos las formas. Y se lo hicieron saber. Incluso, Orti llegó a prometer revisar su actitud. Pero el tema no fueron los trapitos nuevamente expuestos al sol. El problema, esta vez, fue que la discusión se filtró en la prensa… y en Madelón. “Y Bottinelli era el único que hablaba con el técnico. Le buchoneó todo. Sin dudas. No somos boludos. Ahí, el grupo se le terminó de poner en contra a Botti, Salgueiro y Ortigoza. En Luján, por ejemplo, durante la última concentración, tuvimos seis comidas. En todas, ellos tres estuvieron en la misma mesa, solos. Y encima, el domingo hicieron lo que hicieron…”, hizo catarsis con Olé , en este caso, un jugador con mucho vestuario en el lomo.

Hasta aquí neutral en la guerra fría entre el clan de Botti y el de Migliore, Romagnoli olfateó algo feo durante el domingo. Por eso, pegó un par de alaridos en el entretiempo, exigió más actitud y concentración. Y, una vez finalizado el match, fue derecho a encarar a Migliore. “Tenías razón, Loco. Estos tres se borraron”, le dijo. El arquero, cebado por el enlace, fue a decirle a un integrante del cuerpo técnico lo que creían que había pasado hacía un ratito. Pero la denuncia no tuvo aceptación. Al menos, pública. Hoy, Madelón y sus colaboradores irán a despedirse del plantel. También se hará presente el presidente, quien está al tanto de la escalada interna. Se la recordó ayer uno de los protagonistas por teléfono

Romeo, sobre todo, y Bianchi, son otros dos experimentados que estarían por abandonar su condición de imparciales para, cuanto menos, pedirles explicaciones a Salgueiro, Ortigoza y Bottinelli. Gigliotti y los pibes también están cada día más cerca, y con más ganas, del rincón en el que se sienta Migliore. ¿Cómo se puede zafar del descenso así? Si con la pelota también están pelados…

Fuente: Olé