Secreto a vozarrón

Los clásicos con San Lorenzo e Independiente determinarán el futuro de Basile, quien no descartaría irse si los resultados son desfavorables. Los dirigentes confían en el DT, pero también saben que al Coco no le gusta pelear abajo…

El peso del desencanto crece cada vez más sobre su ser. En las largas cenas con amigos, con cafés interminables, uno de los temas de conversación que aborda Alfio Basile está relacionado con una decepción que le brota delante de su entorno más confidencial. Cuando volvió a pisar su amado Racing, reconoció a los cuatro vientos que llegaba para ser campeón. Veía un material en condiciones de perseguir seriamente ese sueño. Se entusiasmó y agarró el timón de la Academia que ansiaba. Sin embargo, en la cancha los hechos le dieron bofetadas varias. Derrumbaron su ilusión hasta llegar a una situación delicada: con dos derrotas consecutivas, si Racing cae en los próximos dos clásicos (contra San Lorenzo e Independiente) o saca una sola unidad de seis, el Coco se resignaría a abrir la puerta de salida por decisión propia, sin forzarla…

Las autoridades piensan continuar en la política de no despedir entrenadores. Aunque saben que en el peor escenario del futuro inmediato, el dueño del vozarrón podría alejarse. Incluso, lo tomarían sin sorpresa. “Si un técnico pierde cuatro partidos al hilo, más vale que va a querer irse. Si a Falcioni le pasara lo mismo, también lo haría. Ojalá que eso no ocurra. Pero obviamente que la parte futbolística asusta; de vuelta tenemos problemas con el promedio…”, fue el crudo análisis que una voz autorizada del club hizo ante Olé , en medio de aguas turbulentas por números que dan la espalda. Racing tiene apenas ocho puntos, producto de dos triunfos, cuatro frustraciones y dos empates, el peor comienzo en dos años. Se encuentra en un pelotón de equipos que ocupan el fondo de la tabla y la preocupación, la misma que Basile transmitió por no haber encontrado la formación ideal, hace mella. “El partido contra San Lorenzo será clave, sin dudas. Ellos vienen necesitados y nosotros vamos a jugar de locales. Perderlo sería muy grave porque se nos pondrían a ocho puntos en la tabla de abajo”, enfatizaron en la cúpula dirigencial.

Según le confiaron a este diario, el DT ya se había puesto plazo en el umbral de la quinta fecha. Antes de enfrentar a All Boys, cuando sólo contaba con dos porotos de 12, evaluó dar un paso al costado en caso de no superar a los de Floresta. La victoria categórica de 3-0 le reavivó la esperanza y ésta engordó por otro éxito encadenado con el mismo marcador, ante Olimpo, en Bahía Blanca. Sin embargo, la primaverita duró poco: Unión le dio un mazazo al equipo (3-0) y Newell’s le propinó otra cachetada en Rosario. Además, reaparecieron los problemas alarmantes en defensa y a Racing le costó generar situaciones netas de gol, más allá de que en el primer tiempo mejoró su nivel con relación a lo anterior. Jugadores intermitentes (como Gio Moreno), otros que aportan menos que en un pasado cercano y algunos que siguen en una sintonía de interferencias llevaron a Racing a esta desazón. Y a Basile no se lo puede dejar exento, claro. Por caso, se equivocó feo en el planteo contra Unión (un esquema descompensado) e insiste con Matías Cahais en el lateral izquierdo (borró a Licht) pese a que allí se siente muy incómodo. A favor, encontró en Teo Gutiérrez a un armador más productivo que Gio.

Un miembro de peso de la cúpula dirigencial ratificó la postura de respetarle el contrato al Coco, al tiempo que aclaró que ante una desvinculación no quedarían sin plan a la vista: “Todos los martes nos juntamos con la gente del fútbol profesional. Hablamos de chicos para traer a Racing, de suplentes, de titulares de posibles ventas y del entrenador. Estamos conformes con lo que está haciendo el cuerpo técnico. No lo veo sedentario, se mueve mucho para buscarle la vuelta al equipo. Espero que esto se revierta y saquemos un par de buenos resultados como lo logramos hace unos días. Pero no nos puede agarrar desprevenidos una posible ida de Basile”. Asimismo, los directivos comparten la desilusión con el DT y aceptan que la plantilla posee menos calidad de lo que muchos imaginaban. Otro miembro de la comisión directiva afirmó que “hay problemas de fondo que atacaremos en junio. Ahora no se puede hacer nada. Este plantel necesita un recambio. Y en la medida que no se cumplan las expectativas, será mayor. Tenemos plantel para terminar entre los primeros cinco. Si no se consigue, será un problema…”. Así como en su momento Rodolfo Molina le puso a Miguel Russo un objetivo mínimo de unidades para definir si se le renovaría contrato o no, un dirigente explicó: “El análisis lo haremos a la finalización del campeonato. Hay que sacar unos 25 puntos que nos den cierta tranquilidad. Ojalá que Basile tenga la capacidad de armar conjuntamente con nosotros el nuevo plantel y pelear la Sudamericana y el Apertura. Si se va por una decisión suya…”. Claudio Ubeda, a su vez, contó en Rock And Closs: “A Coco lo veo entero, pero está acostumbrado a pelear por objetivos importantes…”.

Otra cuestión que resuena en el club es la poca rebeldía a la hora de remontar resultados. La última vez que el equipo dio vuelta uno fue el 26/2/2011, cuando venció 2-1 a San Lorenzo. “A este equipo le hacen un gol y parece que le pegan un tiro en la cabeza. No tiene reacción”, comentó, sin filtro, otro de los directivos de la Academia. ¿Y los refuerzos? Si se queda, Basile pedirá jugadores de mucha jerarquía. Racing deberá vender o dependerá nuevamente del grupo empresario que le ha suministrado varios nombres. El inconveniente es que los hombres que se irían no dejarían un gran rédito económico: cuatro quedarán libres, Racing sólo tiene el 20% del pase de Teo (seguramente se irá en junio) y varios se desvalorizaron por la mala producción. “Cuanto peor es la campaña, más difícil es vender. Y si lo hacés, la operación dejará menos plata. Habrá que tener mucho criterio en la elección de jugadores”, cerró un directivo. Mientras, Basile espera una pronta reacción del equipo.

Fuente: Olé