Fuerte restricción de 2 principales servicios de microblogueo en China

(AFP) – PEKÍN — Los dos principales servicios de microblogueo en China, Sina Weibo y QQ Tencent, suspendieron este sábado la posibilidad de que sus usuarios suban comentarios, oficialmente para luchar contra los «rumores».
Los dos gigantes de internet afirman en sus respectivos sitios en que esta medida se mantendrá en vigor hasta el 3 de abril, en momentos en que las autoridades, preocupados por el flujo de información y por las críticas vehiculizadas por los microblogs, intentan reforzar su control de la red.
«Los rumores y las informaciones ilegales y dañinas propagadas por microblog han tenido malas consecuencias sociales y los comentarios contienen una gran cantidad de información perjudicial», afirmó en su página web Tencent, un peso pesado de las redes sociales, la mensajería instantánea, el microblogueo y los juegos en línea en China.
«Los comentarios contienen una vasta cantidad de informaciones perjudiciales. Es necesario realizar una limpieza», explicó Tencent.
«Del 31 marzo a las 08H00 al 3 de abril a las 08H00 la función comentario de Weibo será suspendida temporalmente», señala por su parte Sina, que administra el primer servicio de microblogueo en China, Sina Weibo.
Estas medidas que restringen la libertad de los internautas se produce luego que las autoridades chinas impusieran el cierre de 16 sitios web y arrestaran a seis personas por «la creación y propagación de rumores», según informaciones proporcionadas la noche del viernes al sábado por la agencia oficial China Nueva.
China cuenta con más de 500 millones de internautas y más de 300 millones de cuentas Weibo registradas. Las autoridades chinas han ajustado en forma creciente, en los últimos meses, su control de esta vasta comunidad.
Desde el 16 de marzo, los internautas no puede teóricamente crear más una cuenta de microblogueo con un seudónimo, aunque esto en la práctica no parece aplicarse en forma sistemática.
Los microblogs son un medio particularmente popular entre los internautas chinos para comunicarse y difundir informaciones, en un país donde la prensa está estrictamente amordazada por el Estado.
El Partido Comunista Chino, partido único, en el poder, ha seguido con preocupación la primavera árabe, consciente del papel desempeñado en la misma por las redes sociales, que sirvieron como herramienta de movilización rápida y anónima a los activistas de la democracia.