Para el gobierno bonaerense es un «mito» la connivencia entre la policía y los desarmaderos

El ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, consideró hoy que la connivencia entre los responsables de los desarmaderos ilegales y la policía provincial es actualmente «más un mito urbano que una realidad».

Por otra parte, dijo que «cada uno puede acercar la idea que quiera» al ex presidente Néstor Kirchner en materia de seguridad, como lo hizo el diputado Juan José Álvarez, pero destacó la gestión del gobernador Daniel Scioli en la lucha contra el delito.

«Acá no hay ni celos ni mezquindades, si Juanjo Álvarez le acerca proyectos al ex presidente me parece bien; mientras sea para bien, es bienvenido», indicó.

No obstante, subrayó: “Nosotros estamos en operativos diarios, continuos, tenemos un operativo permanente, de 10 a 16, contra motos que lleven dos personas, en todos los centros neurálgicos y financieros del Gran Buenos Aires, Quilmes y La Plata».

«Después, hemos recuperado al servicio activo más de 600 policías que estaban destinados a otras tareas, más los 600 que egresaron, más los 1.800 que van a egresar a fin de año, más los 1.000 retirados que estamos convocando», enumeró.

Por otra parte, volvió a defender el proyecto de ley que pretende profundizar las medidas para combatir los desarmaderos ilegales, tema sobre el cual se explayó ayer en el Senado de la Nación.

Consultado por radio Mitre sobre el nivel de «connivencia» entre los responsables de estos desarmaderos y la policía, estimó: «Creo que hoy podemos hablar que es más un mito urbano que una realidad».

En ese sentido, enfatizó que «Daniel Scioli fue uno de los primeros gobernadores que estuvo al frente de la tarea contra los desarmaderos y, desde que asumió, insiste y permanentemente fija esa política».

«Hemos terminado con los grandes desarmaderos», remarcó y añadió que el delito, ligado al robo de automotores, mutó «a los desarmaderos delivery, chicos», que funcionan detrás una tapicería, de una pizzería, de un negocio, de un taller o en casas particulares, donde la visibilidad no es tan fácil y donde el repuesto se vende de contacto en contacto», explicó.

Casal dijo que se trata de «un delito que excede el marco provincial» y se realiza el transporte por medio de comisionistas o por encomiendas.

Fuente: DyN