Los nuevos casos de lepra en el mundo descendieron en un 44% en seis años, según la información oficial de los ministerios de Salud de los países endémicos suministrados a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y a la Organización Mundial de la Salud (OMS), y en la Argentina se trabaja para que no haya ningún caso dentro de cuatro años. El informe consignó que de 407.791 casos de lepra en 2004 se pasó a 228.474 en 2010, lo que demuestra que la prevalencia anual de la lepra muestra una tendencia a la baja desde 2001 y parece continuar.
De acuerdo a informes oficiales recibidos por la OPS y la OMS durante 2011 procedentes de 130 países y territorios, la prevalencia mundial de la lepra registrada a principios del año pasado se situó en 0,34 por 10.000 habitantes (192.246 casos registrados en tratamiento).
La lepra fue eliminada de 119 de 122 países donde la enfermedad era considerada un problema de salud pública en 1985.
Pero la OPS señaló que todavía quedan áreas endémicas en algunos países como Angola, Brasil, la India, Madagascar, Mozambique, Nepal, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo y la República Unida de Tanzania.
Para que deje de ser considerada un problema de salud pública, los países deben alcanzar la meta de eliminación de menos de 1 caso por 10.000 habitantes.
Según datos de la Estrategia Global de Lucha contra la Lepra, desde 1985 y hasta inicios de 2008, más de 14 millones de personas afectadas por lepra fueron diagnosticadas y curadas.
Desde 1995 la OMS proporciona medicamentos para la terapia mutimedicamentosa (TMM) de forma gratuita.
En 2010, los países donde se detectaron más casos fueron India (126.800), Brasil (34.894), Indonesia (17.012), Republica democrática del Congo (5.049), Etiopía (4.430), Nigeria (3.913), Bangladesh (3.848) y Nepal (3.118).
La lepra, una enfermedad infecciosa crónica causada por el bacilo Mycobacterium leprae, ataca principalmente los nervios periféricos, la piel y también varios sistemas y órganos, pero es curable y si se trata en las primeras fases no produce discapacidades.
En Argentina, con un promedio de entre 350 y 400 nuevos casos de lepra por año, la endemia presenta una moderada magnitud y focalización en las regiones noreste, noroeste y en el centro del país, de acuerdo a lo consignado por el Ministerio de Salud.
En tanto, en el resto del territorio, el problema carece de significación estadística y a nivel mundial hay 230.000 casos anuales y el ministerio informó que se trabaja para su erradicación definitiva en 2016.
El ministro de Salud, Juan Manzur, señaló que «en el contexto nacional, el número de casos que registra esta enfermedad se considera una situación bajo control, pero estamos trabajando para lograr su erradicación definitiva.
Si bien la magnitud de esta patología es moderada y la morbilidad es baja comparada con la de otras enfermedades transmisibles, su importancia como problema de salud pública está dada por las discapacidades físicas y sociales permanentes y progresivas que produce, de no mediar un diagnóstico precoz y un tratamiento regular y completo.
Por eso, es fundamental que ante los primeros síntomas que aparezcan, como manchas en la piel, que además presenten una disminución de la sensibilidad, las personas se acerquen al centro de salud u hospital más cercano, para realizar los estudios pertinentes y descartar la enfermedad, o bien detectarla cuanto antes para poder recibir tratamiento oportuno y evitar así las secuelas.
Actualmente, desde el Programa Nacional de Lepra del Ministerio de Salud de la Nación se está avanzando en la actualización de las normas técnicas de detección, tratamiento y otras cuestiones relacionadas con la enfermedad.
Por otra parte, el próximo 13 y 14 de abril se llevará a cabo en Tucumán una reunión para abordar esta problemática, de la que participarán todos los referentes públicos y privados del país que se ocupan de esta patología.
Fuente: Télam