En el exhorto que mandó una magistrada especializada en crimen organizado, pide datos sobre el exapoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, su hermano Pablo y sus financistas en Argentina.
La justicia de Uruguay investiga al exapoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo Sergio Schoklender, a su hermano Pablo y a sus financistas en la Argentina por lavado de dinero.
Así surge de un pedido de colaboración que envió la magistrada Graciela Gatti de Montevideo a su colega Norberto Oyarbide.
En el exhorto que mandó la jueza especializada en crimen organizado, le pide a Oyarbide datos sobre los Schoklender, sobre la empresa Meldorek, de propiedad del hermano mayor, pero también sobre el financista Fernando Caparrós Gómez y su socio Daniel Laurenti.
Además la justicia uruguaya quiere información sobre la firma Monetización y sobre la empresa Tivenwest. Ambas firmas aparecen vinculadas a Caparrós Gómez y a Laurenti. Monetización además cambió cheques de Madres de Plaza de Mayo.
Ambos empresarios le vendieron a Schoklender la empresa Meldorek con dos aviones y escindieron una parte de la compañía para formar Gorlac, otra sociedad donde quedaron parte de los bienes de Caparrós Gómez, como una Ferrari, un yate y departamentos.
La justicia uruguaya también quiere informes de Gustavo Serventich, piloto de Schoklender y su socio en Meldorek. La justicia uruguaya ya había abierto una causa por blanqueo de fondos contra Tivenwest (Caparrós-Laurenti). La unidad uruguaya antilavado había comprobado que Tivenwest compró en 2003 el 99 por ciento del paquete de Meldorek en 3000 pesos.
Además estableció que el 19 de febrero de 2010 el apoderado de Tivenwest, Laurenti, concretó el traspaso de acciones de Meldorek a Schoklender a cambio de 1.170.000 dólares.
El dinero cobrado fue a parar a Monetización, también investigada por la justicia argentina, empresa donde Schoklender cambió cheques que las Madres habían recibido del Estado nacional para construir viviendas sociales y los convirtió en dinero en efectivo, según relata el exhorto diplomático.
Paralelamente, Oyarbide, que ya estaba al tanto de esta investigación por información del fiscal antilavado Raúl Pleé, le pidió a la jueza uruguaya Gatti copia de toda la causa contra Tivenwest por lavado de dinero.
Los investigadores argentinos sospechan que detrás de la uruguaya Tivenwest, constituida con acciones al portador, se esconde el más poderoso -económicamente hablando- de los investigados en el caso Schoklender: el financista Caparrós Gómez, presidente del Club Ferrari en la Argentina.
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