Serán beneficiarias las parejas que nunca hayan podido tener hijos. La cobertura incluirá asistencia psicológica y potenciales efectos adversos, ya sea dentro del sistema de salud público como privado.
A casi dos meses de que naciera el primer bebé producto de la aplicación de la Ley de Fertilización asistida en la provincia de Buenos Aires, la Cámara de Diputados dio anoche media sanción en general al proyecto en territorio nacional, que contempla incluir el tratamiento gratuito al Programa Médico Obligatorio (PMO). El objetivo es acercar la posibilidad de realizar tratamientos de fertilización asistida para el paciente sin costo alguno, ya sea dentro del sistema de salud pública como privada, así como también regular la práctica.
Si bien el proyecto fue aprobado en general por 150 votos a favor, 4 en contra y 4 abstenciones, los diputados acordaron ayer postergar el debate en particular, artículo por artículo, para discutir «seriamente» la norma en el próximo período o bien en extraordinarias, apremiados por el fin del actual período ordinario que vencía a medianoche.
El proyecto impulsado por la d iput a da del PRO, Silv ia Majdalani, obliga a «brindar la atención, el diagnóstico y el tratamiento de la infertilidad mediante la aplicación de técnicas de fertilización asistida y los fármacos que ésta requiera». No es un detalle menor: los tratamientos de alta complejidad (fecundación in vitro u ovodonación) cuestan 20.000 pesos, en tanto que los más simples (inseminación) oscilan entre los 2.000 y 3.000 pesos.
Los beneficiarios serán «aquellos pacientes que no tengan hijos fruto de la unión de esa pareja» e incluirá la atención por «potenciales efectos adversos que produjera el tratamiento y/o asistencia psicológica que el médico considerara apropiado».
UN LARGO CAMINO
La lucha por conseguir una ley que cubriera este tipo de tratamientos comenzó en 2008, cuando un grupo de ONG intentó reunir 300.000 firmas para que el Congreso incluyera la infertilidad dentro del PMO. Desde entonces el tema tiene estado parlamentario pero nunca se había tratado.
El antecedente más inmediato ocurrió en la provincia de Buenos Aires, cuya ley entró en vigencia en enero de este año.
Fuente: La Razón