A juicio por las pruebas recabadas en Facebook

Facebook será parte importante en un juicio que se inicia esta semana contra dos adolescentes por el crimen de un joven asesinado en febrero último, en la localidad bonaerense de Pablo Podestá, y cuya madre encontró pruebas sobre el asesinato en fotos y comentarios publicados en la red social.

La víctima fue Paul Sigales, de 19 años, y el asesinato ocurrió la tarde del 27 de febrero pasado, en las calles Santiago del Estero y El Parque, de Pablo Podestá, partido de Tres de Febrero, en el noroeste del conurbano. Allí residía Romina, la novia de Sigales, él vivía a tres cuadras del domicilio de la chica y trabajaba en una panificadora en la zona.

De acuerdo a la acusación, el joven estaba en la puerta de la casa de su novia cuando fue abordado por dos adolescentes, de 16 y 17 años, a los que conocía del barrio y que comenzaron a agredirlo. Al momento del ataque, Romina hablaba por teléfono y vio desde el balcón de su vivienda como su novio fue baleado y cayó gravemente herido en el lugar. Tras los disparos, los agresores huyeron en una moto, mientras que la víctima fue trasladada al Hospital Boccalandro de la vecina localidad de Loma Hermosa, donde falleció apenas ingresó a la guardia.

En tanto, por la noche fue detenido el acusado de 16 años, señalado por los testigos como el autor de los disparos, en la localidad de Grand Bourg. Mientras que el segundo imputado fue apresado a tres días del crimen en la misma localidad donde vivía Sigales.

La madre de la víctima contó que días después del crimen le acercaron copias de fotografías y comentarios publicados en Facebook y que estaban relacionados con los sospechosos que, al parecer, integraban una banda delictiva en el barrio. «En una foto estos chicos estaban en un galpón y se lo vio a uno con una escopeta y a otro mostrando dos armas», explicó la mujer, que precisó que en las imágenes se alcanzó a ver al mayor de los detenidos. Mabel indicó que la fotos estaban acompañadas de comentarios como «Podestá está contento», en lo que ella consideró fue una alusión a que habían matado a su hijo.

«También escribieron ‘la persiana sonríe’, porque ese grupo se reunía en la entrada de una fábrica que tiene una persiana y está ubicada frente a la casa de la novia de mi hijo», añadió. En ese sentido, tanto Mabel como su abogado confirmaron que ese material fue incorporado formalmente como elemento de prueba al expediente. «Si bien la defensa sostuvo que era material privado al ser subido a Facebook se convirtió en público», opinó Jorge Neville, abogado de la víctima.

Fuente: TN