Entre un 30 y 40% de los adultos padece del problema que dificulta el bienestar de vida y aumenta el riesgo de sufrir infartos, diabetes e hipertensión, entre otras enfermedades
El insomnio afecta entre un 30 y 40% de adultos, y resulta ser un problema cada vez más común en estos tiempos. No sólo impide el desa’rrollo fluido del sueño, sino que dificulta la parte psicológica de la persona y, a largo plazo, puede asociarse con el desarrollo de enfermedades cardíacas, problemas respiratorios, gastrointestinales y diabetes, entre otros.
“El insomnio es querer dormir y no poder. La imposibilidad de iniciar o mantener el dormir o la sensación de que ese dormir es insuficiente. El que sufre de esto, justamente, quiere dormir”, explicó para Hoy el doctor Javier Domínguez, especialista en Medicina del Sueño del hospital Dr. César Milstein.
El problema se agrava cuando estas personas tienden a concentrarse en el deseo de dormir y, cuanto más tratan de lograrlo, mayor es la sensación de frustración y más difícil se torna poder conciliar el sueño.
Mientras tanto, sobre el cúmulo de casos de insomnio, el doctor dijo que “dormimos dos o tres horas menos desde hace un siglo hasta acá, y se cree que el motivo fundamental es el aumento de cosas para hacer durante las 24 horas. Estamos viviendo en una sociedad abierta las 24 horas, pero nuestro modelo biológico sigue siendo de 16 horas despiertos y 8 dormidos”.
Cómo afecta esta dificultad y cómo tratarlaSufrir la imposibilidad de dormir no sólo afecta el bienestar de la persona, produciéndole cansancio y mal humor, sino que la puede exponer ante enfermedades severas. “La deuda crónica de dormir es, ni más ni menos, la deuda de reparación de todos los sistemas de reparación de los tejidos. Es la deuda del ajuste del sistema inmunológico, de los sistemas hormonales. Entonces, dependiendo de cada situación personal, se va a manifestar mucho más alguna enfermedad de un órgano, un sistema o alguna que lleve al desajuste hormonal”, dijo el especialista en Medicina del Sueño.
Para poder salir de esta situación adversa que afecta en modo general a los adultos, se recomienda llevar una rutina constante. “Levantarse siempre a la misma hora, desarrollar alguna actividad física suave en las primeras horas del día y tratar de mantener un horario fijo para irse a dormir. Y lo más importante es tomar conciencia de que dormir no es perder el tiempo”, sentenció el doctor Javier Domínguez.
Fuente: Diario Hoy