Cabezas: la Justicia rechazó el pedido del fiscal y el ex policía condenado cumplirá arresto domiciliario
La Cámara de Apelaciones y Garantías de Dolores rechazó hoy el pedido de suspender el arresto domiciliario concedido a Gustavo Prellezo, condenado a prisión perpetua por el crimen del fotógrafo José Luis Cabezas en 1997, por lo que este ex policía gozará del beneficio en los próximos días.
Fuentes judiciales informaron a Télam que se denegó la solicitud del fiscal general, Diego Escoda, para que la morigeración de la prisión fuera suspendida hasta que presentara el recurso ante el Tribunal de Casación Penal bonaerense.
De esta forma, entre el viernes y el lunes, los camaristas Fernando Sotelo y Susana Darling Yaltone firmarán un oficio que será enviado a la unidad 9 de La Plata para que Prellezo sea llevado por personal penitenciario a la casa de su padre, situada en calle 60 y 138 del barrio platense de Los Hornos.
Las fuentes explicaron que ya se realizó un estudio socio ambiental en la casa y que cumple con los requisitos para el arresto domiciliario, entre ellos contar con una línea telefónica que es indispensable para controlar a Prellezo cuando se le coloque una pulsera electrónica de monitoreo.
El 21 de septiembre, la Cámara de Dolores benefició a Prellezo con el arresto domiciliario por cuestiones de salud, ya que padece una hernia de disco que se ve agravada por la humedad de la cárcel y porque no puede cumplir con su tratamiento.
Al día siguiente, el fiscal Escoda apeló la medida y pidió que se suspendiera hasta que presentara el recurso de casación ante la Cámara de Dolores, lo cual ocurrió este jueves por la mañana y fue rechazado.
El fiscal sostiene que a Prellezo no le corresponde el arresto domiciliario porque éste debe ser concedido únicamente a imputados mayores de 70 años, a quienes padecieren una enfermedad incurable en período terminal o a mujeres embarazadas o con hijos menores de 5 años; también dice que hay peligro de fuga.
Sin embargo, el artículo 163 dice que «la morigeración podrá ser concedida excepcionalmente, previa vista al fiscal», algo similar a lo que señalaba el antiguo Código Procesal Penal bonaerense, por el cual se rigió la causa Cabezas y que en este caso se aplica por ser más beneficioso para el condenado, explicó una fuente.
Prellezo, detenido desde 1997, era el único de los condenados por el caso Cabezas que no había obtenido hasta ahora el beneficio de la prisión domiciliaria.
El 24 de septiembre de 2009, el Tribunal de Casación bonaerense confirmó la condena a reclusión perpetua impuesta a Prellezo por el delito de «sustracción de persona agravada por la muerte de la víctima, en concurso ideal con homicidio calificado por alevosía».
Cabezas fue secuestrado el 25 de enero de 1997 en Pinamar, cuando salía de una fiesta, como venganza por haber fotografiado para la revista Noticias al empresario telepostal Alfredo Yabrán mientras caminaba por las playas de esa ciudad balnearia.
Durante el juicio, los «horneros» Horacio Braga, José Luis Auge, Sergio González y Héctor Retana confesaron haber sido reclutados por Prellezo para participar en una «conspiración» que tenía por objeto privar de su libertad e intimidar a Cabezas.
González y Braga admitieron haber interceptado al fotógrafo y haberlo llevado en su auto hasta una excavación ubicada a 15 kilómetros de Pinamar, en el partido de General Madariaga.
Todos declararon que cuando llegaron allí, Prellezo le colocó a Cabezas unas esposas, lo trasladó hasta una pared, lo hizo arrodillar y le efectuó un primer disparo y otro cuando el cuerpo ya se encontraba caído.
Después, según declararon, Prellezo se dirigió a su auto y extrajo un bidón de combustible, con el cual rociaron todo el interior del Ford Fiesta de Cabezas, en el que había sido introducido previamente su cuerpo, y lo prendieron fuego.
En la instrucción del caso, Prellezo admitió haber reclutado al grupo, pero luego se desdijo y en el escrito presentado ante Casación dijo que es «inocente», que esa madrugada no estuvo en Pinamar y que los «horneros» mintieron.
En el juicio oral, todos los acusados fueron condenados a reclusión perpetua, pero luego recibieron reducción o beneficios de sus condenas e incluso el «hornero» González y los ex policías Aníbal Luna y Sergio Camaratta recuperaron la libertad.
Sus cómplices Braga y Auge habían logrado el beneficio de la prisión domiciliaria, pero como la violaron volvieron a la cárcel.
Retana murió en prisión, mientras que Ríos, ex jefe de seguridad de Yabrán, cumple la condena en su casa con una tobillera electrónica.
En tanto, el ex comisario de Pinamar Alberto «La Liebre» Gómez, condenado por haber «liberado la zona», también tiene arresto domiciliario tras ser condenado en el segundo juicio que se realizó por el caso.
Fuente: Telám