Un informe de la Unicef revela que la mitad en Argentina nacen unos 57.000 niños por año, antes de las 37 semanas de gestación.
La mitad de los niños menores de un año que mueren en Argentina son prematuros que pesan menos de 2.500 gramos al nacer, reveló este miércoles un informe difundido por Unicef a pocos días de conmemorase la «Semana del Prematuro».
Más de 70 maternidades del país adherirán desde el lunes hasta el viernes próximo a la iniciativa de Unicef, que pretende informar a la comunidad, sobre los derechos de los bebés que nacen antes de tiempo, como el acceso irrestricto de los padres a las unidades de cuidados intensivos donde se atienden a los prematuros y el seguimiento médico durante los primeros años de vida.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define que un niño es prematuro cuando su nacimiento se produce antes de las 37 semanas de edad gestacional, que comienza a contarse a partir del primer día de la fecha de la última menstruación que tuvo la mujer, antes de estar embarazada.
Los datos que presentó Unicef basados en las estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación, señalaron que en Argentina nacen alrededor de 700 mil niños por año, de los cuales unos 56 mil son prematuros, es decir que representan el 8% de esa población.
Del total de los bebés prematuros, cerca de 51 mil pesan menos de 2.500 gramos al nacer y se estima que más de 6.000 tienen un peso inferior a los 1.500 gramos.
En ese sentido, Bernardo Chomsky, integrante de la Alianza Argentina para la salud de la Madre, Recién Nacido y el Niño, destacó durante un encuentro con periodistas que «el mayor problema de la prematurez se concentra en los niños con muy bajo peso al nacer».
«La mortalidad infantil en el país fue de 12,5 por mil en el 2008», dijo Chomsky, quien precisó que entre los bebés que nacieron con 1.500 gramos en ese lapso, falleció el 38%.
En cambio, entre los niños que nacieron con un peso entre 1.500 gramos y 2.000, la tasa de mortalidad se redujo al 7%, por lo cual sobrevivieron el 93% de los casos.
En muchos casos los nacimientos anticipados pueden ser evitables y en ese sentido, Unicef difundirá durante la Semana del Prematuro un decálogo en el que se especifican los derechos de la madre a los controles prenatales, la atención integral de los bebés prematuros y el acompañamiento médico de los niños, fundamentalmente durante los primeros seis años.
Gabriela Bauer, neonatóloga del Hospital Garrahan, reconoció que «el 60% de los prematuros de más de 1.500 gramos puede tener problemas de aprendizaje en el futuro, por lo que necesitan de un apoyo escolar especial».
Pero en materia sanitaria sostuvo que «la atención es más compleja porque estos bebés son más propensos a infecciones en los primeros años y pueden tener episodios que les dejen secuelas, entre ellas pérdida auditiva o problemas visuales».
La Semana del Prematuro organizada por Unicef abarcará distintas actividades, entre ellas, agasajar a los bebés internados y sus familias, capacitar al personal de salud de las unidades de terapia intensiva neonatal y difundir acciones de prevención de partos precoces y mejora en la calidad de vida de los recién nacidos prematuros.
Fuente: Télam