El Diez fue protagonista de un evento en la capital rusa, donde recaudó US$ 500.000 para un instituto médico infantil.
Vestido de negro, rodeado de periodistas y curiosos, y con la zurda de siempre intentando dar en el blanco. Así anduvo Diego Maradona por Moscú, la capital rusa, donde su pegada sirvió para recaudar US$ 500 mil para un instituto médico infantil.
El ex DT de la Selección, que días atrás afirmó –con críticas al entrenador interono Sergio Batista incluidas- que daría «un brazo» por volver a estar al frente del equipo argentino, pateó una serie de «penales» hacia un improvisado arco (ubicado a unos 16 metros de la pelota) sobre los techos del centro comercial Tsum, en Moscú.
Los fondos obtenidos por Diego, en el marco de una campaña de promoción de la marca de relojes suiza Hublot, serán para el Instituto Raisa Gorbachova para hematología infantil. El dinero permitirá realizar una serie de operaciones en la Facultad de Medicina de San Petersburgo y crear una base de datos para donantes de médula ósea.
De todas formas, la zurda de Diego no rindió todo lo que esperaba. El astro no pudo clavar la pelota en la casilla más valiosa (que lo hubiese acercado hasta el millón de dólares que estaba en juego) y tuvo que echar mano a la buena voluntad del jurado del evento, que le permitió patear tres penales adicionales.
La visita de Maradona a Rusia estuvo rodeada de rumores sobre un eventual encuentro con Lionel Messi. El astro del Barcelona se encuentra en ese país, donde esta tarde empató 1-1 ante el Rubin en Kazan –a unos 600 kilómetros de Moscú- por la Champions League. Según esas versiones, el ex DT tenía intenciones de charlar con Lio sobre el futuro de la Selección, como parte de su «operativo retorno» al equipo nacional.
Fuente: Clarín