Los chacareros volvieron a poner un pie en las rutas. Con un corte simbólico en la cabecera del puente que une Rosario con Victoria, 300 productores vinculados a la actividad porcina reclamaron ayer que se proteja la producción local regulando la importación de cerdo que llega desde Brasil. La foto de la protesta volvió a mostrar juntos a Eduardo Buzzi, titular de Federación Agraria, y al combativo Alfredo De Angeli.
Fueron veinte minutos de corte . En ambas manos del camino que desemboca en el puente. La dirigencia agropecuaria alertó que se trata de un pequeño adelanto de lo que sucederá en las próximas semanas si no se moderan los volúmenes de importación, estimado en 4 a 5 mil toneladas mensuales.
“No nos tiembla el pulso para volver a las rutas y a la protesta”, arengó Omar Príncipi, secretario gremial de FAA. Lo escuchaban productores de Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fe. Algunos lucían simpáticas caretas de chanchos. Otros revoleaban chorizos que simulaban estar elaborados con carne de cerdo, pero que sólo eran parte del cotillón para darle color a la protesta.
Subidos a una camioneta, Buzzi y De Angeli golpearon, como es costumbre, a las políticas agropecuarias del Gobierno. El entrerriano fue más allá: pidió trabajar “para que en octubre el país cambie de signo político”.
Plantado en el reclamo sectorial, el presidente de Federación Agraria concedió que importar hasta 2 mil toneladas de cerdo es “necesario y tolerable”. Desde la entidad señalaron, sin embargo, que en los últimos cuatro meses la llegada de pulpa de cerdo creció un 85% respecto al mismo período de 2010.
“No sólo importamos el producto primario; también mano de obra de otros países ”, podía leerse en el volante que los chacareros entregaban a los automovilistas, desviados por un operativo de Gendarmería que evitaba embotellamientos. “Se pone en riesgo a miles de trabajadores matarifes”, añadía el documento elaborado por la Comisión Nacional Porcina de FAA. La industria del chacinado alcanza a 40 mil trabajadores.
“Si no se regula la importación van a desaparecer miles de productores”, alertó De Angeli con tono severo.
Apuntaron a los frigoríficos importadores, que cubren stock en sus cámaras para los próximos seis meses con mercadería de Brasil. Esa acción, se quejaban en Federación Agraria, baja el precio del producto local en 30% y esa caída no se traslada al consumidor . Describían la maniobra como parte de una “competencia desleal” que beneficia a una “minúsculo puñado de empresarios”.
José Umpierrez, 48 años, productor porcino de Bolívar, resumía el malestar: “No nos cierran los costos. Se dice que se va a fomentar el consumo interno y en realidad se privilegian los productos de afuera. Hay un claro doble discurso del Gobierno ”, criticó. La Sociedad Rural se mostró en desacuerdo con la protesta elegida.
Fuente: clarin