El encargado de un quiosco del barrio de Retiro fue asaltado ayer dos veces en diez minutos por los mismos dos delincuentes, que finalmente lo balearon molestos por no haber podido obtener más de 300 pesos de la recaudación.
Los hechos comenzaron poco después de las 3 de ayer, cuando dos hombres armados con pistolas ingresaron en el maxiquiosco de la cadena Open 25 situado en el cruce de las avenidas Leandro N. Alem y Córdoba.
Según informó la agencia DyN, en el lugar estaba el encargado, identificado por la policía como Arnaldo Amaral, de 28 años, quien les entregó los 300 pesos que había en el local y los ladrones huyeron.
Lo curioso del caso es que, diez minutos más tarde, los mismos delincuentes regresaron disconformes con el botín y le exigieron a la víctima más dinero.
Fuentes policiales indicaron que Amaral se trabó en lucha con uno de los ladrones con la intención de quitarle el arma. Durante el forcejeo, el ladrón, de unos 18 años, efectuó un disparo que hirió al quiosquero en el brazo derecho. De inmediato, los dos asaltantes huyeron.
«Lo grave de todo es que los delincuentes llegaron a robar y se llevaron 300 pesos y como no se conformaron con eso volvieron al local y uno de los tres delincuentes le pegó un tiro en un brazo», dijo al canal Todo Noticias Jéssica, la encargada de un quiosco de diarios que funciona en la misma cuadra.
«Arnaldo fue llevado al hospital Fernández y está bien. Mis padres, que viven acá, fueron los que oyeron varios disparos de arma de fuego y avisaron a la policía. Cuando llegó, los ladrones ya se habían escapado», aclaró la comerciante.
Fuentes policiales confirmaron que Amaral está internado y fuera de peligro. Interviene la comisaría 15a. y la fiscalía de instrucción porteña en turno.
CAEN TRES «MULAS» CON COCAÍNA EN BUQUEBUS
Tres mujeres, dos de ellas uruguayas y una paraguaya, fueron detenidas ayer cuando se aprestaban a abordar un barco a Colonia, en la terminal porteña de Buquebús, con casi seis kilos de cocaína que llevaban adheridos a su cuerpo, debajo de las ropas. La Prefectura Naval informó que durante una inspección con detectores de metales en el área de Control de Equipaje de Pasajeros de la terminal fluvial de Puerto Madero se detectó que las dos uruguayas, de 18 años, y la paraguaya, de 32, llevaban bultos sospechosos que resultaron ser paquetes envueltos con cinta adhesiva que contenían «tizas» que totalizaban 5,850 kilos de cocaína.
Fuente: La Nación