Dos conocidos del barrio lo asesinaron de un balazo porque se resistió. La víctima (18) llegó a nombrarlos antes de morir. Una turba golpeó uno de los agresores, que está grave. También atacaron a la Policía.
Dos conocidos del barrio lo mataron para robarle el celular. El joven tenía 18 años y los vecinos enfurecidos por el crimen atacaron a uno de los sospechosos, que viven cerca de la casa de la víctima en Rafael Castillo. La tensión duró toda la mañana de ayer y llegó a su punto álgido cuando comenzaron a apedrear a la Policía que había llegado al lugar, ya que según los vecinos, “liberan la zona” para favorecer los asaltos.
La turba apedreó además la casa de los acusados y casi linchan a uno de ellos, que fue luego rescatado por la Policía y trasladado a un hospital de la zona en calidad de detenido (ver recuadro).
Según contaron fuentes de la investigación y algunos vecinos que presenciaron el hecho, Daniel Alejandro Sández salía ayer a la mañana de su casa en ese barrio de La Matanza, ubicada en la avenida Luro y Jorge De Kay, para ir a trabajar a una distribuidora de gaseosas de Pompeya. A los pocos metros fue interceptados por dos conocidos que le exigieron el celular.
El joven se resistió y trató de convencer a los agresores de que lo dejaran tranquilo, ya que los conocía desde hace tiempo. Pero la estrategia no funcionó. Es más, se pusieron aún más violentos. Al entender que el robo era inminente, Daniel pretendió salir corriendo para huir de la tensa situación.
En ese mismo momento, uno de los delincuentes habría sacado un arma, apuntó contra Daniel y le disparó un balazo que impactó en la espalda del joven.
La explosión de la bala llamó la atención de los vecinos de la zona que salieron a la calle para ver lo que ocurría. Allí encontraron a la víctima tirada en el piso, en medio de un charco de sangre. Se acercaron para ayudarla, pero el joven ya estaba muy mal herido. Y antes de morir, según contaron los testigos, llagó a balbucear el nombre de sus asesinos. “Fueron el Mono y el Virolo”, dijo sobre sus agresores, quienes son conocidos del barrio y viven a pocos metros del lugar del hecho.
Según la Policía el único detenido es el Mono, que tiene antecedentes penales y está acusado de homicidio. Mientras que su cómplice, Virolo, ayer no pudo ser localizado.
Fuente: La Razón