“Es necesaria una reforma del sistema impositivo”

El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) dio a conocer el informe «Beneficios laborales y costos laborales del 2000 a la fecha» en el que destacó que la Argentina necesita, de forma urgente, una reforma impositiva que favorezca la producción e incentive el trabajo formal.
 
 
 
El estudio, presentado por el economista Jorge Colina, mostró, con datos del Ministerio de Economía, que, pese al incremento del PBI tras la reciente crisis mundial, el empleo registrado (en blanco), permanece estancado. Y la recuperación de puestos perdidos durante la debacle financiera internacional ha sido resuelta aquí mediante un incremento en el empleo público.
IDESA parte de la premisa de que, luego de la devaluación de 2001, el salario real (que determina la cantidad de productos que se pueden comprar) y los costos patronales se licuaron. Entonces, a medida que el salario real se recupera el empleo registrado privado deja de crecer. La ecuación se cierra con el costo laboral para las empresas, que pasó de $ 2.100 por empleado en 2003 a $ 4.684 en 2010: la alícuota saltó de 20% a 28% en el mismo periodo.

«De esta forma, por cada $ 100 que el trabajador se lleva a su casa, a la empresa le representan $ 154. Es una invitación a la informalidad», argumentó Colina.

«A principios de la década», aclaró, «el canon ascendía a $133. Algunos de los motivos que justifican el aumento de la brecha: eliminación de topes con destino a ANSES, subas de alícuotas para PAMI y obras sociales, eliminación de tickets y masificación de los aportes solidarios a los sindicatos».

Sin embargo, para IDESA, el trabajador tampoco ha obtenido beneficios extras por pactar una relación contractual en regla. «Si bien es cierto que la jubilación mínima creció casi un 600% en términos nominales (y sólo un 45% en términos reales), las jubilaciones medias y altas sufrieron retrocesos en relación al poder de compra», explicó Colina. «Por otra parte, casi la mitad de los jubilados perciben haberes -desde mediados de la presente década- sin haber aportado», agregó.

Además, sostuvo que los beneficios a los que otrora se accedía con los aportes a la ANSES hoy ya son universales. «Una persona despedida de un empleo en negro puede ganar $ 1.300 con el plan Argentina Trabaja, mientras que si estaba en blanco sólo accede a un seguro de desempleo de $ 350 cuando el sueldo promedio es de $ 3.500», dijo, y añadió: «Como no se pudo terminar con la informalidad, se hicieron extensivas a los trabajadores en negro las ventajas que tienen aquellos que aportan a la seguridad social; para nosotros no es la solución».

La reforma propuesta

Para IDESA, la salida es una reforma estructural del sistema impositivo, que pasaría por eliminar tributaciones a la producción -como el impuesto al cheque, cargas sociales, impuestos a combustibles-, subir la recaudación por impuesto a las ganancias y eliminar la exención a la renta financiera. «Hoy conviene más comprar títulos públicos, que no pagan impuestos a las ganancias, que poner una fábrica en funcionamiento», afirmó.

En Argentina, la recaudación por impuestos a las ganancias llega apenas al 15% del total, mientras que, por ejemplo, Chile está en el orden del 36% y Australia y Nueza Zelanda rozan el 60%. En palabras de Colina: «La clave es saber recaudar ganancias y no aplicar impuestos distorsivos que deben renovarse todos los años».

Por último, IDESA propone un mayor vínculo entre el sistema educativo y el mundo empresarial. El planteo está basado en los alarmantes índices de desocupación entre los jóvenes y el bajo porcentaje de egresados universitarios.

En concreto, el camino para IDESA es crear alternativas a las escuelas secundarias -actualmente sólo un trampolín a la universidad- con escuelas focalizadas en la formación de personal idóneo para incorporarse rápido al sistema productivo, que incluyan en su metodología la realización de prácticas en empresas desde la edad escolar.  
 

Fuente: IDESA