Los papás de los alumnos del colegio Nuestra Señora de los Remedios, ubicado en Parque Avellaneda, rechazan el reinicio de clases por falta de «condiciones» para cuidar a los chicos. Algunas de las víctimas ya declararon en Cámara Gesell.
El establecimiento, situado en Florentino Ameghino 1441, fue intervenido por la Casa Salesiana a la que pertenece tras las denuncias contra un profesor de educación física de 21 años, quien, según la denuncia, se masturbaba y manoseaba a niños de entre 5 y 8 años.
«Nos encontramos con un comunicado donde anuncian una licencia especial para los directivos, pero no nombran qué va a pasar con los docentes y lo más importante es que hay puesta una fecha escalonada de inicio de clases», indicó hoy Federico, uno de los representantes de los padres.
«No se cita a los padres a una reunión, no nos explican cómo se va a manejar la situación por lo que da la sensación que dicen que el foco del problema son los directivos y la decisión es sacarlos, poner nuevos en el corto plazo y que comiencen las clases a como dé lugar», añadió en declaraciones a C5N.
En ese sentido, aclaró que los padres consideran «que no están dadas las garantías para que los chicos estén ahí en condiciones cuidadas».
El padre de dos nenas de 6 y 11 años precisó que los presuntos abusos «sucedían en horario de escuela, por lo que entendemos que los docentes a cargo de las criaturas que están afectadas tienen que entrar en esta licencia temporal porque, por acción u omisión, no se dieron cuenta de lo que estaba pasando».
La institución salesiana determinó un inicio escalonado de las clases, comenzando por el secundario, luego los grados mayores del primario y finalmente las salas de jardín.
«No nos nos invitaron a una reunión ni tampoco nos dicen la metodología de trabajo que nos prometieron en la reunión del lunes pasado», apuntó Federico.
Según los padres, a las primeras siete denuncias ya se le sumaron tres nuevos casos, todos a cargo del juzgado de instrucción número 32.
Además, adelantaron que algunos de los chicos abusados comenzaron a relatar ante la justicia, en «Cámara Gesell», los hechos sucedidos.