Brasilia, 4 ago (PL) El arresto del exministro brasileño José Dirceu por presunta complicidad en el esquema de corrupción en Petrobras suscita hoy críticas de políticos sobre la actuación de los jueces que indagan este caso.
El senador Roberto Requião, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, manifestó que la aprehensión de Dirceu fue todo un espectáculo para satisfacer a medios de prensa.
«El arresto de Dirceu es ilegal y absurdo», por cuanto no cabe que una persona presa en su domicilio sea vuelto a ser detenida, cuando aún no existe alguna acusación consistente en su contra, subrayó Requião.
Desde el punto de vista jurídico no hay como justificar este procedimiento, aseveró al considerar que se cometió un acto ilegal con la intención de montar todo un espectáculo para favorecer a cierta tendencia política.
Al igual que el senador, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) en la Cámara de Diputados, Sibá Machado, denunció la víspera que esa aprehensión constituyó todo un show mediático para perjudicar a su fuerza política.
Alertó que el fiscal Sergio Moro «trabaja con suposiciones, va a la prensa, hace un espectáculo y la Policía Federal acompaña ese espectáculo» con el evidente designio de institucionalizar un golpe y perjudicar al PT.
Detrás de esta maniobra de combatir la corrupción existe un trasfondo político, pues hay todo un proceso selectivo en la divulgación de delaciones de los acusados en el escándalo en Petrobras y en los arrestos de presuntos implicados, aseveró.
El legislador dijo que la Policía captura sólo por sospecha, juzga y acusa sin ofrecer pruebas concretas, lo cual pone en peligro el estado de derecho en el país.
Moro montó todo un espectáculo con el extitular de la Presidencia (2003-2005) para verificar si los servicios de consultoría que prestó para proveedoras de la petrolera estatal eran una fachada para desviar dinero.
Dirceu es utilizado como un «chivo expiatorio» en este proceso con miras a llamar la atención e inclinar la balanza en la escena política, señaló por su parte su abogado defensor Roberto Podval.
Según la Fiscalía, la detención del exministro se realizó luego de las declaraciones de dos imputados en este esquema de desvío de dinero y contratos inflados, informaron que entregaron cerca de 20 millones de reales (cinco millones 800 mil dólares) desviados de Petrobras a la firma consultora del exfuncionario.
Al menos una treintena de altos ejecutivos de las principales constructoras de Brasil, exdirectivos de la petrolera estatal y 50 políticos aparecen involucrados en este esquema, descubierto en 2014 y que dejó dos mil millones de dólares en pérdidas a la petrolera nacional.