Inyectable. Para pacientes con un tipo especial de hipercolesterolemia familiar o con reacción adversa al medicamento habitual.
La Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), referente en materia regulatoria a nivel internacional, aprobó una droga inyectable para bajar el colesterol malo en un grupo de pacientes. Se trata de aquellos que tienen una variante de hipercolesterolemia familiar (heredada) llamada “heterocigota”, y también para quienes no es efectivo el tratamiento habitual con estatinas o que presentan efectos colaterales con esos medicamentos.
La droga se llama “alirocumab” y será comercializada bajo la marca Praluent. Fue desarrollada en forma conjunta por el laboratorio francés Sanofi y el norteamericano Regeneron Pharmaceuticals. Se trata de un anticuerpo monoclonal: una proteína producida en laboratorio que identifica y neutraliza alguna sustancia o agente dañino en el organismo. En este caso, su blanco de ataque es una proteína específica llamada PCSK9, a la cual inhibe por inyección subcutánea. La modalidad de comercialización, se cree, será a través de jeringas o lapiceras que los pacientes utilizarán cada dos semanas.
Los anticuerpos monoclonales son producidos por un solo tipo de célula del sistema inmune y están diseñados de tal forma que se unen con moléculas que tienen un carácter antigénico (contrario o dañino para el organismo). Se reconoce el trabajo pionero en investigación con anticuerpos monoclonales al químico argentino nacionalizado británico César Milstein, quien ganó en 1984 el Premio Nobel por sus descubrimientos en esa materia.
Julián De Luca, director médico de Sanofi Argentina, explicó a La Voz del Interior, que el medicamento “tendrá una acción directa sobre los receptores en el hígado, lo que permitirá una disminución muy importante de LDL”.
Sucede que el PCSK9 reduce el número de receptores que hay en el hígado que eliminan el colesterol LDL (también conocido como “colesterol malo”) de la sangre. La droga aprobada por la FDA inhibe la actividad del PCSK9, lo que eleva la cantidad de receptores y, de esa forma, reducir el colesterol LDL.
De Luca informó que la droga también está siendo evaluada por la autoridad regulatoria argentina, Anmat. “En estados unidos ya se comercializa”, completó.
Metas
“El colesterol LDL normal debe ser inferior a 100 mg, pero en casos donde hay otros factores de riesgo, como diabetes, hipertensión arterial, tabaquismo, etcétera, o en los casos en los que el paciente ya tiene lesiones arteriales, se buscan valores muy inferiores (debajo de 70mg/dl)”, explica Cecilia Cravero, médica, especialista en Cardiología. “Estos pacientes a veces requieren tratamientos con altas dosis de estatinas o asociarlas a otros hipolipemiantes, con las consiguientes complicaciones o efectos colaterales. De allí la importancia del alirocumab, que, en principio, tiene un efecto mas efectivo en dosis menores”, añade.
El grupo de fármacos conocido como “estatinas” inhibe la síntesis de colesterol en el hígado (allí se sintetiza más del 60 por ciento, contra un 15 por ciento en el intestino), con el fin de disminuir sus niveles en el torrente sanguíneo.
“Hasta ahora siempre estamos tratando de disminuir la síntesis, con esta droga ampliaremos la cantidad de receptores”, señala Luis Lema, médico cardiólogo del Instituto Modelo de Cardiología (IMC).
“Las estatinas fueron una revolución en el tratamiento del colesterol, permitieron reducir los eventos cardiovasculares”, destaca Lema. Pero admite que los pacientes que no pueden reducir los niveles de colesterol pese a cumplir con el tratamiento “sienten una gran frustración”. Subrayó, sin embargo, que la droga aprobada por la FDA es para un grupo específico de pacientes.
En tanto, De Luca, advirtió que “todos los pacientes deben lograr y mantener un cambio de hábitos, variar su alimentación y realizar actividad física, entre otras cosas”, aunque la acción terapéutica de esa modificación no sea suficiente.
Aunque no se piense en todo el universo de pacientes con colesterol alto, los especialistas afirman que esta innovación terapéutica en el ámbito de la prevención cardiovascular es esperanzadora en un sentido amplio.
Para conocer el tipo de hipercolesterolemia que tiene una persona es fundamental conocer y tener presentes sus antecedentes familiares. Hablar de esta enfermedad entre padres e hijos ayuda en la detección y en el tratamiento.
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