«Preocupación». Esa es la palabra elegida en el entorno del papa Francisco, tanto para quienes lo rodean en el Vaticano, como de aquellos que mantienen firmes lazos en Buenos Aires, paradescribir la sensación que causó el hecho de que un candidato a presidente como Mauricio Macri, reconociese ayer que fue a visitar a una bruja que le «hizo mucho bien».
Si bien desde el comienzo mismo de su pontificado, Francisco se ha encargado de estrechar lazos con otras religiones, el hecho de que Macri diga abiertamente que consultó a un chamán, a la que denominó«armonizadora budista», despertó el enojo del entorno papal porque está lejos de la palabra que pregona el Papa. A tal punto llega el disgusto que están analizando tomar contacto Macri para pedirle algún tipo de explicación.
Para entender, basta con revisar la palabra del Papa. Por caso, el pasado 15 de marzo, Francisco afirmó que «Dios tiene solo palabras de misericordia que puedan curar las heridas de nuestro corazón». Y en una homilía del pasado 15 de junio, sostuvo que «hay algunos que siempre necesitan novedades en la identidad cristiana y olvidan que han sido elegidos, ungidos», que «tienen la garantía del Espíritu» y que «buscan: ¿dónde están los videntes, qué nos dice hoy la carta que la Virgen les enviará a las cuatro de la tarde? – Por ejemplo ¿no? Y viven de esto. Ésta no es identidad cristiana. La última palabra de Dios se llama ‘Jesús’ y nada más».
Además, hay que considerar que en la Argentina más del 80% de la población es católica. Inclusive, la propia Constitución, que en su artículo 14 establece la libertad de culto, dispone en el artículo 2 que «el Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano».
«Un colaborador me propuso por qué no incorporaba una armonizadora budista y la verdad que me hizo mucho bien, me ayudó a conocerme a mí mismo más, a liberar energías, la verdad que la armonización me hizo mucho bien», reconoció Macri respecto de su visita a la vidente ecuatorianaShirley Barahona, por sugerencia de su asesor Durán Barba, también ecuatoriano, quien insistía en que«a Mauricio le hicieron un trabajo» que habría derivado en resultados inesperados en Santa Fe (con derrota de Miguel del Sel en la elección a gobernador) y Capital Federal (ajustado triunfo de Horacio Rodríguez Larreta en balotaje).
Estas palabras del candidato de Cambiemos fueron las que sobresaltaron a quienes rodean a Francisco, quien siempre aboga por el encuentro del hombre con Dios. En una homilía de fines del año pasado, el Papa afirmó que «el lugar privilegiado para el encuentro con Jesucristo son los propios pecados. Si un cristiano no es capaz de sentirse verdaderamente pecador y salvado por la sangre de Cristo Crucificado, es un cristiano a mitad camino, es un cristiano tibio».
Fuente: http://www.ambito.com/noticia.asp?id=800558