Apenas comenzada la jornada en los tribunales porteños (habían pasado apenas diez minutos del inicio), la Cámara Federal sorteó la causa entre los jueces federales de turno y se determinó que la causa donde se investiga lavado de dinero en la firma de la familia Kirchner, quedó en manos de Rafecas, titular del juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 3.
Además de Rafecas, en el sorteo de la Cámara también figuraban los jueces federales María Servini de Cubría, Sebastián Ramos, Ariel Lijo, Norberto Oyarbide y Rodolfo Canicoba Corral.
Ayer, la Cámara Federal porteña apartó al juez Bonadio de la causa Hotesur, al considerar que cometió anomalías y violó las garantías de defensa de los acusados. Los camaristas fallaron en ese sentido a partir de un pedido de nulidad de Romina Mercado, la sobrina de Cristina Kirchner y titular de Hotesur.
La decisión se tomó tres días después de que Bonadio ordenara un operativo en las oficinas de Máximo Kirchner en Río Gallegos, así como en otras firmas vinculadas a la familia presidencial y Lázaro Báez. Asimismo, el magistrado había ordenado un peritaje contable sobre esas firmas.
La intención de la familia Kirchner -siempre a partir de presentaciones de Mercado- y de Lázaro Báez es que la causa Hotesur sea enviada a los tribunales federales de Río Gallegos, donde la situación sería mucho más cómoda para los involucrados. Esta es una de las cuestiones clave que deberá definir Rafecas, además de otras nulidades presentadas por los investigados.
Si la causa pasa a Santa Cruz, incluso podría intervenir la flamante Cámara Federal que el kircherismo creó en Comandante Luis Piedrabuena, un pequeño pueblo santacruceño. Sin camaristas titulares, el Consejo de la Magistratura podría cubrirla con subrogantes.
Rafecas es el juez que volteó la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman contra Cristina. En aquel momento, el juez desestimó rápidamente la presentación, con un polémico fallo que incluso contenía algunos errores que hicieron sospechar que no lo había escrito él.
Hace dos semanas, el kirchnerismo «le pagó» a Rafecas con la desestimación de una denuncia en su contra en el Consejo de la Magistratura. Al magistrado se lo había acusado de mal desempeño en la causa por el pago de coimas en el Senado durante el gobierno de De la Rúa, una causa también sensible para el radicalismo, que desde hace tiempo quiere hacerle juicio político.
En mayo, el Consejo de la Magistratura también había archivado la denuncia contra Rafecas por presunto mal desempeño en la causa Ciccone, donde ordenó un allanamiento a Amado Boudou. El vicepresidente lo denunció por haber intercambiado mensajes de whatsapp con una de las partes de la causa.
Sin embargo, como explicó LPO meses atrás, Rafecas también tiene otras denuncias en su contra en la Magistratura, que son usadas por el kirchnerismo para tenerlo bajo control y que no haga avanzar ninguna investigación sensible. Por ejemplo, la Casa Rosada tiene frenada una causa por subsidios al cine, en la que el juez sobreseyó a todos los acusados por malversación de fondos, entre los que estaban socios de su hermano Diego. Pese al evidente conflicto de interés, no se excusó.
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