Mendoza, 15 de Julio de 2015
INCOHERENCIA (DOS)
El Dr. Raúl Alfonsín, como Presidente argentino, al inaugurar las sesiones del Congreso el 1/ Mayo/1988, manifestó:
“La democracia heredó la agobiante carga de una deuda que por su magnitud compromete el porvenir de los argentinos y que, además, constituyó una formidable dilapidación de recursos. Otros países hermanos enfrentan un problema de endeudamiento de origen y magnitud similar al nuestro, pero tienen al menos como contrapartida tangible inversiones productivas que posibilitan una mayor disponibilidad de bienes y servicios. El endeudamiento externo de la Argentina es tal vez uno de los episodios más trágicos de la historia económica contemporáneos, porque ha sido un proceso estéril destinado a financiar una estructura de consumo distorsionada, un alto desequilibrio fiscal y una masiva fuga de capitales. Esta lamentable herencia que ha recibido el gobierno democrático recae directamente sobre la espalda de la Nación, ya que en la etapa final del anterior gobierno militar la deuda fue trasladada en su mayor proporción al sector público…”
Por lo tanto, aunque siendo la deuda externa el principal obstáculo que enfrenta el País para su crecimiento económico y su bienestar, nos encontramos con la incoherencia de que casi toda nuestra clase dirigente política no le interesa analizar objetivamente, el porque se endeudó el País, para así poder tener un diagnóstico correcto en busca de la solución verdadera para salir del “circulo infernal de la deuda”.
Ruben Peretti