El desmadre fiscal en el curso del corriente año -institutos de investigación como ASAP estiman un déficit fiscal de más de $70.000 millones en los primeros cinco meses de 2015, cuando en igual lapso de 2014 alcanzaba a $6.530 millones- tiene una doble justificación gubernamental. Una política, como aumentar cuanto sea necesario el déficit fiscal a fin de concretar mayores gastos para facilitar la ampliación de la inclusión social -dependiente de la voluntad oficial-; otra económica, tendiente a reactivar los niveles de actividad a través del consumo.
Esto ha dado origen a cambios impensables en el quehacer oficial y a insólitos resultados en el comportamiento de variables atadas al financiamiento del sector público.
ü El Gobierno Nacional ha decidido retomar al endeudamiento externo a través de cambios estratégicos y cuasi totales en los enfoques políticos. Por caso, aparecen para financiar importaciones el yuan y China, país que comienza a sustituir el “imperialismo estadounidense” y los organismos internacionales de crédito (FMI, BM) que ahogaban financieramente al país. Al tiempo que empiezan las licitaciones en el mercado local de bonos en moneda extranjera, toman deudas en dólares YPF; provincias; Banco Nación, etc.
ü Así, el Gobierno ha debido recurrir también al financiamiento interno utilizando -casi al límite- todas las posibilidades que brinda el BCRA (emisión monetaria; uso de reservas internacionales; colocación de títulos en el sistema financiero -se aprovecha que éste ha tenido un crecimiento en los depósitos mucho mayor que sus préstamos-, etc) y otras entidades.
ü De ese modo, se acrecentó el riesgo que provoca una gran liquidez: retiro de depósitos (plazos fijos); mayor demanda de moneda extranjera (suba de paridades cambiarias), etc. Los vencimientos a 60 y 90 días de los depósitos a plazos fijos del sistema bancario representan el 80.0% de los $360.000 millones de este tipo de operaciones.
ü Las autoridades gubernamentales, advertidas de los peligros que el cortoplacismo de tal liquidez podría generar, alentaron al Tesoro a colocar bonos locales -a tasas de interés de dos dígitos que empezaban con un “tres”- para hacerse de fondos y reducir la liquidez. Esta semana, se procuró captar a través de los Bonac $3.000 millones y se tomaron todas las ofertas que se presentaron a la licitación, las cuales alcanzaron a $7.900. En los últimos 90 días, las autoridades lanzaron Bonac por $30.000 millones, la mayoría de los cuales vence en 2016.
ü En consecuencia, el Gobierno, con audacia e inteligencia, aunque a tasas muy elevadas, conduce un proceso financiero delicado y de traslado de esas cuentas a las nuevas autoridades emergentes de la contienda electoral de octubre de 2015.
No obstante, es difícil el tránsito por el segundo semestre de 2015 y no habría que desestimar la posibilidad de que se produzca un desvío de los objetivos mencionados y que emerja un fuerte combo integrado por un mix de subas en las paridades cambiarias y la inflación y sin mayor reactivación económica.
Si lo último sucediera en la primera mitad del II-semestre, sin dudas tendrá implicancias en los resultados de las elecciones, en especial presidenciales. En cambio, si se produjera en su última mitad serían las autoridades que surjan de los comicios de octubre de 2015 las que deberán acordar con las salientes la resolución de la situación descripta.
Si el oficialismo actual logra continuar en el nuevo período presidencial, también se abren alternativas para enfrentar la posible abrupta y simultánea suba de precios y paridades cambiarias con menor nivel de actividad. Aparecerían como las posibilidades más viables la profundización de sus líneas actuales o que las mismas sean replanteadas de modo también gradual.
Si, como también es posible, en el segundo semestre del corriente año no se gesta un combo como el descripto, las autoridades emergentes, cualesquiera que éstas sean, tendrán que enfrentar duros problemas en todos los frentes del quehacer socioeconómico. Por lo cual, se plantea casi como exigencia que todos los sectores contribuyan a una salida básicamente integral. En ese marco, el consenso es insoslayable
PANORAMA DEL NIVEL DE ACTIVIDAD ECONÓMICA
– Continúan las discrepancias fundamentales entre las cifras estimadas por el INDEC -en el Estimador Mensual de la Actividad Económica- y por variadas fuentes privadas respecto a como evolucionó la economía argentina en 2014 y el I-cuatrimestre de 2015.
ü Para 2014, el INDEC calculó un aumento mínimo del 0.5% en la actividad económica, pero aumento al fin, mientras que Proyecciones Socioeconómicas estimó una caída no menor al -2.0% y el grueso de las otras fuentes el descenso anual osciló entre un -1.5% y un -2.9%.
ü En el I-cuatrimestre de 2015, las estimaciones privadas sobre el nivel de actividad registraron una caída en el entorno del -1.5%, mientras que el INDEC suministra según sus índices una suba en igual lapso del 1.0%.
– El abasto de la Oferta Global -según cifras oficiales- tuvo bajas en los tres últimos trimestres de 2014 (en el I-trimestre acumuló mínimamente un 0.1%) y en el I-trimestre del corriente año. Las caídas son consecuencia de las fuertes bajas en las Importaciones -que cedieron un 12.5% en 2014 y un 6.1% en el primer trimestre de 2015-, mientras que el PBI mostró leves subas en 2014 (del 0.5%) y del 1.1% en el I-trimestre de 2015.
– La Demanda global -que necesariamente se iguala con la Oferta– no muestra coherencia entre sus resultados globales y el que se infiere de sus componentes. En 2014 y en el I-trimestre de 2015, la Demanda Global cayó un -1.9% y -0.1%. La baja del -1.9% es compatible con las delConsumo Privado (-0.4%), las Exportaciones (-7.7%) y las Inversiones (-5.5%) y con la suba delConsumo Público (2.5%). En cambio, la reducción global del -0.1% no es compatible con las variaciones de sus componentes en el I-trimestre de 2015. Únicamente ceden las Exportaciones(-1.5%), en tanto que aumenta un 0.8% el Consumo Privado (2/3 partes de la demanda), un 8.0% elConsumo Público (de menor gravitación que el consumo privado) y las Inversiones (un 0.5%).
– En el II-trimestre de 2015, prácticamente todos los componentes de la de Oferta y Demanda Global empeoran, por las notables bajas operadas en importaciones, exportaciones e inversiones y por las más leves subas registradas en el consumo y el PBI.
– En el segundo semestre de 2015, todo dependerá del comportamiento del consumo, variable que las autoridades gubernamentales quieren -y por lo menos parcialmente también pueden- estimular como dinamizador de la economía. En tal sentido, es posible que haya una mejora dada por los efectos de los mayores subsidios sociales cuyos ajustes comienzan a regir a partir de mitad de año; por la aprobación de más paritarias; por un mayor financiamiento de planes de ventas en cuotas, etc.
– Estos efectos positivos sobre el consumo, pueden ser amortiguados por expectativas negativas más intensas que podrían surgir en el II-semestre de 2015 con la vigencia de un combo conformado por subas en paridades cambiarias, aumentos de precios -no sólo por la vía cambiaria, sino también por los mayores ingresos nominales ya citados- y un nivel de actividad prácticamente estancado, que se sustentaría en los muy deprimidos componentes de la Demanda y Oferta Global, como son las Exportaciones, Importaciones e Inversiones.
– Claves Económicas prevé para 2015 niveles de comportamiento en baja en la actividad económica y en mayor medida en la Oferta y Demanda Global. Descensos muy similares a los de 2014. En tanto que las cifras oficiales plantearán para 2015 bajas o alzas mínimas, en cada caso subvaluadas y sobrevaluadas respectivamente.
– Como ya se advirtiera en la última entrega en que se analizaran los niveles de actividad, es altamente probable que “en 2015 no habría resultados extremos, sino más bien un mix de aspectos positivos y negativos que tendrán origen en el contexto antes descripto y en el cual frente a un mayor consumo jugarán un rol moderador -pero con un peligroso efecto acumulativo- las tendencias contractivas del nivel de actividad económica y un probable mayor ritmo inflacionario, con un marco desequilibrante de un déficit fiscal muy exagerado para poder aumentar el gasto público en subsidios y un notable deterioro del superávit comercial”.
PANORAMA SALARIAL
– Como expresión de contexto para enmarcar al corriente año, reiteramos el inicio del informe precedente que mostraba el comportamiento de los salarios reales. Para ello, se han utilizado las cifras de fuentes privadas sobre inflación y las provistas por el INDEC sobre salarios nominales.
– Textualmente, se expresaba “la evolución de los salarios reales tuvo cambios significativos entre lo acontecido en los períodos 2013/14 (previa a la elección gubernamental de octubre-15) y 2003/12 (con una elección presidencial de por medio)”.
ü Entre 2009/12, los dependientes públicos perdieron poder de compra de sus ingresos en un -21.8%, en tanto que los trabajadores privados registrados los mejoraron en un 14.7% y los trabajadores no registrados lo hicieron todavía más, un 18.5%. El Nivel General trepó un 6.5%.
ü En el bienio 2013/14, en cambio, el panorama es totalmente opuesto. Las cifras volcadas al cuadro siguiente así lo evidencian.
2013 |
2014 |
2013 + 2014 |
|
Nivel General |
-1.9 |
-3,2 |
-5,1 |
Asalariados privados registrados |
-2.4 |
-4,7 |
-7,1 |
Asalariados privados en negro |
-0.3 |
1,4 |
0,9 |
Dependientes públicos |
-1.6 |
-3,1 |
-4,7 |
– También importa -y mucho- destacar la extraña evolución de los ingresos de los tres sectores componentes de los asalariados en el bienio 2013/14.
ü Los asalariados privados registrados son -de lejos- los que más deterioraron sus ingresos en el curso de todo el período.
ü Los trabajadores “en negro”, por el contrario, en plena recesión y según el INDEC, fueron los únicos que mejoraron sus ingresos durante dicho lapso.
ü Los dependientes públicos, tuvieron rezagos importantes pero menores respecto al atraso de los trabajadores privados en el bienio 2013/14”.
– En el curso de los primeros meses de 2015, se han operado cambios en la evolución de los componentes -sin que se altere el Nivel General-, que de algún modo pueden proyectarse en lo que resta del año. Al respecto, la comparación de la situación en el I-trimestre con el acumulado de los primeros cinco meses de 2015, es de suma importancia para analizar los cambios.
|
I-trimestre de 2015 |
5 primeros meses de 2015 |
Nivel General |
0.1 |
0.1 |
Asalariados privados registrados |
-2.3 |
-1.0 |
Asalariados privados en negro |
-0.2 |
-1.8 |
Dependientes públicos |
5.4 |
3.7 |
– En el I-trimestre, los únicos que habían mejorado y mucho la situación fueron los dependientes públicos (5.4%), que ajustan sus convenio y remuneraciones mayormente en los inicios de cada año (por ejemplo en los docentes). En tanto que los trabajadores privados registrados, en general, inician mayoritariamente sus paritarias a partir de abril de cada año. Por ello, sus salarios reales se retrajeron en el I-trimestre un -2.3%. Los asalariados “en negro” mostraron un leve descenso del -0.2%. El Nivel General, mostró una suba ínfima del 0.1%.
– En el acumulado de los primeros cinco meses de 2015, el Nivel General de los salarios, en términos reales, mantuvo la suba mínima del 0.1%, pero como consecuencia de las distintas evoluciones de sus componentes. Los dependientes públicos fueron el único sector con resultados positivos (3.7%), pero fuertemente reducidos con relación al I-trimestre. La razón es simple, prácticamente no hubo paritarias en el período abril-mayo y la inflación dominó parte de lo ganado en los inicios del año. Los trabajadores privados registrados (los más afectados en el bienio 2013/14), mostraron una reducción de las pérdidas (del -2.3% al -1.0%), porque comenzaron a cerrarse las primeras paritarias importantes en abril y mayo.
– Un tema a tener muy en cuenta en las negociaciones paritarias, es el comportamiento de la variación interanual de la inflación. En el curso de 2014, ésta fue ascendente (desde el 30.8% logrado en enero hasta el 41.0% registrado en octubre de ese año). De allí en más, la misma comenzó a descender hasta culminar en un 38.2%. La morigeración se aceleró mucho en los meses de enero, febrero, marzo, abril y mayo de 2015, con variaciones interanuales del 34.9%, 31.0%, 29.8%, 29.2% y 29.0%, respectivamente. Sin embargo, es muy posible que tal morigeración continúe hasta junio. Para este mes se estima una inflación mensual del 1.5%, que generaría una variación interanual del 27.9%. Para el II-semestre del corriente año, también se prevé una recuperación de la inflación -que según las circunstancias puede ser moderada o más significativa-.
– Lo acontecido en abril, mayo y junio de 2015, pone de relieve que de un modo u otro que en la mayoría de las paritarias ha sido superado el “techo” salarial sugerido por las autoridades. Estas últimas, es evidente que -de todos modos- prefieran aumentar el de por sí muy elevado gasto público, para acrecentar la inclusión social dependiente principalmente entre los sectores no registrados.
– Las autoridades gubernamentales, para ello ahora recurren al financiamiento externo y a una mayor captación de ahorro interno -en ambos casos a través de altas tasas de interés-. Proceden así para procurar incrementar los mecanismos internos de inclusión social -se ha establecido legalmente dos ajustes por año, al estilo de las jubilaciones y pensiones, en la Asignación Universal por Hijo y en otros subsidios-, a fin también de contribuir a reactivar el consumo.
– El atraso cambiario acumulado, la creciente presión tributaria -que incluso afecta sin sentido a los trabajadores- y el exceso del gasto público, constituyen una contrapartida combinada muy negativa (que a la vez intensificaría la recesión y la inflación) que puede, si no malograr, al menos afectar los objetivos oficiales. El peligro del “combo” del segundo semestre de 2015 tan comentado en estas páginas, aunque tiene vigencia condicionada, debe ser tenido muy en cuenta como posibilidad.
LOS PUESTOS DE TRABAJO
1. La evolución de los puestos de trabajo en el sector público es mayor a la del sector privado y siempre expansiva en los últimos seis años
La cantidad de puestos de trabajo en el Sector Público Total entre los años 2013 y 2014 -lapso recesivo- aumentó un 3.7%.
En el I-trimestre de 2015, la variación interanual muestra una intensificación de las alzas por parte de los dependientes del sector público. A nivel nacional, la trepada alcanzó al 8.9%, mientras que en las provincias el incremento fue del 3.6%. En los municipios el aumento llegó al 2.6% y en el Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires al 2.4%. La suba interanual total de los dependientes públicos alcanzó al 5.2% (en un solo año).
El cuadro del sector público con los datos absolutos del período 2008/14, sus variaciones porcentuales interanuales y la variación entre años extremos del lapso considerado, junto a las cifras absolutas y las variaciones porcentuales de los primeros trimestres de 2014 y 2015, se detallan a continuación.
Puestos de trabajo del Sector Público
|
Sector Público Nacional |
Sector Público Provincial |
Sector Público Municipal |
Gobierno Autónomo de CABA |
Total |
2008 |
412.963 |
596.962 |
88.291 |
130.604 |
1.228.907 |
2009 |
433.462 |
647.446 |
91.932 |
129.805 |
1.302.764 |
2010 |
449.052 |
691.013 |
96.041 |
132.332 |
1.368.547 |
2011 |
475,561 |
731.769 |
115.009 |
137.823 |
1.460.288 |
2012 |
495.498 |
777.255 |
113.835 |
141.619 |
1.528.315 |
2013 |
507.263 |
790.998 |
116.245 |
143.282 |
1.557.701 |
2014 |
541.423 |
810.559 |
118.007 |
146.271 |
1.616.360 |
I-trimestre-14 |
514.207 |
798.967 |
115.714 |
144.650 |
1.573.624 |
I-trimestre-15 |
560.132 |
827.710 |
118.675 |
148.000 |
1.654.717 |
Variación % |
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2008 |
/// |
/// |
RAFAEL GALARCE