«La República Helénica está preparada para aceptar el acuerdo del 28 de junio, sujeto a las siguientes enmiendas, incorporaciones o aclaraciones»; expresa el premier de izquierda en su misiva de dos páginas a las instituciones europeas y el FMI.
BRUSELAS.- El primer ministro griego, Alexis Tsipras, escribió a los acreedores de Atenas que Grecia podría aceptar una oferta de rescate presentada el pasado fin de semana si se cambian algunas condiciones, aunque esa carta llega tarde para los socios europeos más conservadores, liderados por Alemania.
Mientras ya cayó en default al no desembolsar ayer 1500 millones de euros que debía al FMI, Atenas quiere un crédito por 29.000 millones de euros para cubrir todo el pago de las deudas del país que tienen fecha de vencimiento en los próximos dos años.
En la carta, Tsipras pide por la continuación de un descuento sobre el impuesto al valor agregado para las islas griegas, la extensión de recortes al gasto militar y el retraso en el retiro de un suplemento de ingreso para algunos de los jubilados más pobres.
«Como notarán, nuestras enmiendas son concretas y respetan cabalmente la solidez y credibilidad del diseño del programa general», escribió el líder griego.
Los ministros de Finanzas de la zona euro tenían previsto tratar la solicitud de Grecia en una conferencia a las 17.30 (12.30 en la Argentina), pero la reacción inicial de los secretarios de estado y de altos funcionarios fue que la carta contenía elementos difíciles de aceptar.
«Como notarán, nuestras enmiendas son concretas y respetan cabalmente la solidez y credibilidad del diseño del programa general»
Aunque la misiva tiene fecha del 30 de julio, llegó después de que los 19 ministros del Eurogrupo ya habían concluido una conferencia ayer por la tarde, cuando rechazaron el pedido de Tsipras por un tercer programa de ayuda a Grecia, y de la expiración del rescate internacional del país a la medianoche de ese día, cuando incumplió un pago al FMI.
«La República Helénica está preparada para aceptar este acuerdo [del 28 de junio] sujeta a las siguientes enmiendas, incorporaciones o aclaraciones, como parte de una extensión del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, que está cerca de expirar, y del Acuerdo de Crédito del Mecanismo de Estabilidad Financiera, para el cual se presentó hoy una solicitud», escribió ayer Tsipras en la carta, que fue reportada inicialmente por el Financial Times.
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, dijo que la carta llegaba demasiado tarde, que no ofrecía claridad mayor y que no era la base para negociaciones serias ahora.
«Cualquier negociación sobre un programa nuevo tendría que empezar de cero con condiciones diferentes», dijo Schaeuble durante una conferencia de prensa en Berlín.
La carta de Tsipras contenía sólo una leve referencia a la reforma al mercado laboral, que era una de las demandas de los acreedores para que la economía griega sea más competitiva.
«El nuevo marco de trabajo será promulgado en el otoño (boreal) de 2015», dijo Tsipras, sin decir qué medidas contendría.
Tsipras sí estuvo de acuerdo en la implementación inmediata de medidas recomendadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) para facilitar los negocios y para abrir los sectores empresariales cerrados.
La carta no menciona las privatizaciones, que el gobierno de Tsipras detuvo cuando asumió el cargo y que siguen siendo tema de discordia.
LAS MODIFICACIONES
En materia fiscal, el Gobierno acepta las últimas propuestas para el IVA, pero pide mantener la reducción del 30 % en las islas. Las instituciones habían pedido abolir esta rebaja insular.
En su último texto, publicado el pasado domingo, las instituciones habían cedido respecto a su exigencia inicial de subir el IVA de los hoteles al 23 %, y finalmente habían aceptado la propuesta del Gobierno griego de imponer una tarifa del 13 %.
En el resto de tarifas se había llegado ya a un consenso, según el que habrá una tarifa superreducida del 6 % que solo se aplicaría a medicamentos, periódicos y teatro, una del 13 % para alimentos básicos, energía y agua -y ahora también los hoteles-, y una tarifa regular del 23 % para el resto.
En la carta de Tsipras a las instituciones, se acepta la reducción de 400 millones de euros en el gasto de defensa -el Gobierno pedía 200 millones- pero se pide escalonar esta reducción, empezando con 200 millones en 2016 y pasando a los 400 millones en 2017.
En cuanto a las pensiones, mantiene su petición de retrasar hasta octubre la suba paulatina de la edad de jubilación, y no en julio como exigían los acreedores. En un principio, Tsipras había propuesto enero del próximo año como fecha de comienzo.
Además, cede en cuanto a los subsidios a los pensionistas de bajos ingresos y ahora está dispuesto a eliminarlos completamente a partir de 2019, en lugar de sustituirlos por otras ayudas, pero rechaza la exigencia de las instituciones de recortar con efecto inmediato en un 20 % el colectivo de personas que puedan beneficiarse de estos pagos.
Esta propuesta, dice el Gobierno, está enmarcada en la petición de una prórroga del rescate que expiró anoche tras ser denegada esta solicitud en el Eurogrupo, y de la propuesta de un nuevo préstamo al Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEDE).
Agencias Reuters y EFE