El ministro de Economía apuntó nuevamente contra el juez de Nueva York que aceptó reclamos adicionales de bonistas en default por u$s6.000 millones, por lo que la demanda de los buitres en Estados Unidos asciende ahora a u$s8.000 millones. «Es muchísima plata», dijo el funcionario kirchnerista
El ministro de Economía, Axel Kicillof, criticó la sentencia del juez de Nueva York, Thomas Griesa, que el viernes aceptó reclamos adicionales de bonistas en default.
«Es peligrosa para el sistema financiero internacional», dijo y aseguró que se está cumpliendo «el diagnóstico del Gobierno» en alusión a la aparición de los acreedores llamados «me too» (yo también) sumándose a la demanda de los fondos buitres.
Kicillof estimó que si se suman los u$s1.600 millones que reclama Paul Singer (del fondo inversor Elliott Managment), más estas nuevas acreencias de los «me too» por unos u$s6.000 millones reconocidas por Griesa, el reclamo asciende a casi unos u$s8.000 millones, y lo calificó de «millonada».
«Queda claro que Argentina no puede emitir u$s8.000 millones de deuda para sacarse de encima el problema. Es mucha plata», señaló el ministro, quien además reveló que «el mayor ‘me too’ es Paul Singer».
En declaraciones a radio 10, Kicillof planteó: «Lo que se está cumpliendo es paso a paso el diagnóstico del Gobierno. Lo que dijimos que iba a pasar está ocuriendo y es que no eran solamente Paul Singer y sus u$s1.600 millones. Sino que era en buena medida de nuevo Paul Singer pero muchísima plata más que le reclamaban a Argentina».
Kicillof recordó que habían dicho «que era una trampa, nos querían llevar por el embudo a pagarle a los buitres 1.600 millones» para que «después aparecieran las demás facturitas de todos los demás ‘me too’, que era el propio Singer». «Fue una trampa muy bien armada en la que cayeron como chorlitos la mayoría de los economistas de la oposición, de los liberales, diciendo hay que ir conseguir un descuentito y pagar», añadió.
Y, apuntó que «los fondos buitres obtuvieron con Griesa una sentencia que es absolutamente insólita, absolutamente contra el sentido común, y además peligrosa para el sistema financiero internacional, y hasta el FMI lo dice así».
Al respecto, alegó que «nosostros tuvimos un default donde había u$s81.000 millones, arreglamos con el 93% (de los acreedores) y ahora Griesa le reconoció a un 7% (que no entró a los canjes de 2005 y 2010) que se puede sentar en la mesa y conseguir algo 30 veces mejor que todos los demás», y advirtió que «si esto es así, para el proximo país que caiga en un default, no va a poder negociar nunca una quita».
Incluso, desestimó las propuestas como las planteadas por el economista Miguel Bein, asesor económico del precandidato por el oficialismo Daniel Scioli, quien había planteado que habría que pagar a los fondos buitres con una quita del 30 por ciento.
«Ese 30% sigue generando condiciones totalmente inequitativas y muy peligrosas para todo el sistema», retrucó Kicillof y calculó que si a esos u$s1.600 millones se le descuenta el 30% como propone Bein, quedan unos u$s1.100 millones.
Y, dijo, como Griesa «le reconoce a todos los acreedores de Argentina lo mismo que a los buitres, entonces ese numero» si «uno lo proyecta para el 7% restante (que no entró al canje) serán 15.000 o 17.000 millones de dolares» que «es muchísima plata» porque «nuestra reservas son u$s34.000 millones».
Kicillof ratificó que «lo conveniente es negociar con todos (los acreedores) juntos y llegar a un acuerdo que sea pagable para el país».
El ministro también dijo que los «me too», el nuevo grupo de holdouts, «no terminaron de aparecer» porque «Griesa está haciendo esto de racionarlos para que no quede a la luz verdaderamente la aberración de su fallo porque lo que hizo fue reconocer a gente que compró (bonos) a 25% de valor, un 1.600% de ganancia».
«Esto que ha hecho es un escándalo, y ahora este escándalo ya llega a los u$s8.000 millones sumando todo», concluyó.
Fuente: iPRofesional