El rojo de las cuentas públicas nacionales se produjo pese a que el auxilio del Banco Central, la ANSES y los organismos descentralizados llegó a $13.239,5 millones. Sin esos aportes, el déficit fiscal hubiera trepado a $70.989,9 millones
Las provincias registraron un superávit fiscal de $12.489 millones en el primer trimestre del año y aunque lograron escapar del déficit en el que incurrió el gobierno nacional no pudieron evitar que el saldo cayera un 4% respecto a un año atrás.
Con la baja interanual del resultado, se revirtió la tendencia positiva de los últimos dos ejercicios y el superávit mostró una reducción de 10,3% a 7,2% en términos del gasto, reveló la consultora Economía & Regiones en base a datos oficiales de provincias.
En esta misma línea, el saldo primario se contrajo un 8% respecto a un año atrás, al ubicarse en $14.996 millones. Pese a la baja, los distritos acumulan cinco trimestres consecutivos de superávit primario.
De esta manera, las provincias pudieron evitar el déficit que a nivel nacional se triplicó al llegar a $57.750,4 millones en el primer trimestre.
El rojo de las cuentas públicas nacionales se produjo pese a que el auxilio del Banco Central, la ANSES y los organismos descentralizados llegó a $13.239,5 millones. Sin esos aportes, el déficit fiscal hubiera trepado a $70.989,9 millones.
«Entre el cuarto trimestre de 2012 y el primero de 2014, los recursos provinciales lograron sobrepasar el ritmo de crecimiento de las erogaciones, a expensas de un fuerte aumento en la presión tributaria local y un importante ajuste en el crecimiento de las erogaciones», remarcaron en este sentido en Economía & Regiones para explicar la tendencia positiva de los últimos años.
«No obstante, esta dinámica, que permitió a las provincias recomponer una delicada situación fiscal, se ha visto desdibujada a partir de un gasto público que ha vuelto a crecer a tasas que superan la expansión de los recursos públicos», advirtieron.
En efecto, mientras que la tasa de crecimiento de los recursos se redujo de 38,9% a 33,1%, el ritmo de expansión del gasto aumentó de 35,6% a 36,9%, un fenómeno que podía esperarse dado el año electoral.
A nivel nacional, el desfasaje entre uno y otro fue peor porque el gasto total creció 39,7% interanual mientras que los ingresos subieron un 26,4%.
«Esta brecha se ampliará en los trimestres subsiguientes, una vez que los aumentos salariales comiencen a impactar en forma plena y que las fuentes tributarias, íntimamente ligadas a la dinámica nominal de la economía, continúen viéndose afectadas por la desaceleración de la tasa de inflación», remarcaron en la consultora en donde estiman que este año las provincias volverán a entrar en déficit.
Sin embargo, con las colocaciones de deuda reciente los gobiernos provinciales actuaron preventivamente y se anticiparon al déficit primario que se proyecta para más adelante en 2015.
«La estrategia es adelantar el financiamiento y asegurarse los fondos necesarios para cubrir vencimientos de deuda y financiar el gasto electoral», destacaron en Economía & Regiones.
Así, en el primer trimestre del año las emisiones de deuda superaron los $13.900 millones, marcando una suba interanual de 463% respecto al mismo trimestre del año anterior mientras que el monto emitido fue equivalente al 80% de las colocaciones totales realizadas en 2014.
Fuente: iPRofesional