Hubo avances entre los ministros de ambos países, pero no culminó la negociación para renovar el pacto del sector, que vence a fines del mes próximo
La Argentina y Brasil avanzaron, pero no llegaron a un acuerdo para prorrogar el actual régimen automotor que vence a fines de junio, tras la reunión mantenida ayer entre funcionarios de ambos gobiernos en Buenos Aires.
«Hemos tenido avances sustanciales, resta ponerle un número, pero por supuesto que estamos cerca», expresó el ministro de Economía, Axel Kicillof, en una conferencia de prensa que brindó luego de casi cuatro horas de reunión con los enviados brasileños.
El acuerdo en vigor hasta ahora establece que por cada dólar que la Argentina exporte a Brasil en bienes de la industria automotriz podrá importar 1,5 dólar de ese país, en una relación conocida como flex. El 30 del mes próximo vence el actual acuerdo, por eso el apuro en llegar a un entendimiento bilateral. Anteayer se arregló este viaje del canciller Mauro Vieira y del ministro de Industria, Armando Monteiro. También participó de las conversaciones el canciller Héctor Timerman.
Pese a estos «avances» destacados por los funcionarios argentinos, no se concretó la firma del acuerdo, aunque fuentes oficiales aclararon que hay tiempo hasta fines de junio para rubricar la prórroga del actual régimen.
«Estamos cerca porque hemos tenido más entendimientos que diferencias», destacó el ministro de Economía argentino. «Hemos acordado un cronograma intenso de reuniones; la agenda es muy nutrida y los avances son sustanciales», agregó Kicillof.
En términos técnicos, funcionarios del Ministerio de Industria habían acordado previamente con sus pares brasileños acuerdos en torno al nivel del flex, las respectivas cuotas del mercado y la integración de las autopartes.
Sin embargo, la ministra Débora Giorgi no fue convocada para participar de este encuentro bilateral.
Tras la reunión, Vieira se limitó a comentar que fue «franca, sincera, como siempre ocurre en estas reuniones entre Brasil y la Argentina». Subrayó que el encuentro fue «muy positivo». Su colega de gabinete no abrió la boca ante la prensa presente en el Palacio de Hacienda.
El sector automotor representa casi la mitad del comercio entre los dos principales miembros de la unión aduanera del Mercosur.
El intercambio comercial bilateral en el primer cuatrimestre de 2015 fue cercano a los 8000 millones de dólares. La producción argentina de autos cayó en abril 21,2 por ciento interanual y las exportaciones del sector retrocedieron 34,6 por ciento, según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).
La otra cuestión clave que se trató en el encuentro fue la negociación entre la Unión Europea y el Mercosur.
«Fue un diálogo positivo y avanzamos en varios temas para la cumbre Celac-UE, para la cual ambos países tendrán posiciones similares, que hacen al interés de nuestros pueblos, pensando en el desarrollo y la inclusión social, en términos de comercio más equitativo para ambos bloques», indicó Timerman.
De este modo, el canciller argentino quiso despejar dudas por los antecedentes sobre las diferencias entre ambos países frente a la UE.
UNA SOLA VELOCIDAD
Cuando les preguntaron a los funcionarios si habría un acuerdo con «dos velocidades», Timerman respondió: «Será una sola velocidad, con negociaciones y ofertas únicas para el desarrollo de nuestros países». El canciller brasileño indicó que el encuentro permite fomentar «la integración, la cooperación, el comercio bilateral y el financiamiento». Participaron también de las reuniones el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Carlos Bianco; el de Comercio, Augusto Costa, y la secretaria de Coordinación Económica y Mejora de la Competitividad, Mariana González..
LA NACION