El gobernador dijo que la menor wichi «está en proceso de tratamiento»; desde la oposición acusaron a la Casa Rosada de omitir estadísticas sobre desnutrición
El nuevo caso de desnutrición extrema que sufre una beba en Chaco volvió a encender la alarma social en el país. Mientras la menor de dos meses de origen indígena identificada por las iniciales de su nombre, RCA, está en tratamiento médico y logró subir de peso a 2,850 kilos (llegó a un mínimo de 2,350 kilos), las autoridades gubernamentales intentaron minimizar la problemática.
El gobernador Jorge Capitanich se quejó hoy por la difusión del caso de la niña y aseguró: «Esos casos pueden existir como casos de situaciones de analfabetismo en parajes aislados».
LA NACION publicó hoy el caso de RCA, quien vive en el paraje rural Techat 3, a 14 km de Miraflores, uno de los portales de ingreso a El Impenetrable, según informó el Centro de Estudios Nelson Mandela (CENM), una organización no gubernamental que lucha contra la pobreza y viene dando visibilidad a estos casos recurrentes desde hace años. Pese a estar recibiendo tratamiento, la vida de la beba aún está en grave riesgo.
Capitanich cuestionó a la prensa por la cobertura que se le dio al caso de la beba, al señalar que «solamente se publican las noticias malas».
Sobre la niña, dijo que «está en proceso de tratamiento» y señaló que proviene «de una familia rural de un paraje rural» chaqueño. «Esos casos pueden existir como casos de situaciones de analfabetismo en parajes aislados», explicó en declaraciones a radio MDZ de Mendoza.
«El jueves estuvo nuevamente en observación y quedaron descartadas otras patologías», dijo por su parte el jefe de la Dirección de Materno Infantil del Ministerio de Salud Pública de Chaco, Gabriel Lezcano, quien aseveró que la niña es asistida actualmente con lactancia artificial y materna en el ámbito hogareño, a fin de evitar el desarraigo y evitar infecciones intrahospitalarias.
Lezcano aseveró que el próximo lunes viajará hasta El Impenetrable para visitar el hogar de la niña wichí, a fin de «evaluar los procesos sanitarios en marcha y hacer evaluación socio sanitaria, para ver las posibilidades de coordinar una asistencia integral a esta familia».
LA BEBA WICHI, EN RECUPERACIÓN
La beba nació el 26 de febrero pasado y permaneció internada entre el 9 y el 13 de marzo de 2015 en el servicio de neonatología del hospital Güemes de la localidad de Juan José Castelli, adonde había ingresado con un diagnóstico de «desnutrición, hipertermia por hipoaporte e ictericia neonatal». Pesaba entonces 2,350 kilos, y para su recuperación nutricional se le proveyeron leche maternizada, sulfato ferroso y polivitamínicos, más antitérmicos.
A pesar de su deficitario estado nutricional, la beba recibió el alta hospitalaria el 13 de marzo, cuando pesaba 2,510 kilos, con seguimiento ordenado a través del puesto sanitario de Miraflores, que luego no se cumplió con plenitud. El 3 de abril volvió a ingresar al hospital de Castelli, cuando pesaba 2,230 kilos, permaneció 20 horas en la guardia antes de ingresar en la sala de pediatría. Estuvo internada hasta el 16 de abril, fecha en la que nuevamente fue dada de alta.
Según el CENM, el 29 de abril su familia -su madre se llama Reina Aranda, tiene 22 años, y su padre, Martín Cueller- ya no contaba con el suplemento alimentario ni se había controlado el peso de la beba porque el agente sanitario del paraje Techat no se encontraba en su lugar de trabajo.
CRÍTICAS DESDE LA OPOSICIÓN
Ante el caso de RCA, la vicepresidenta segunda de la Cámara de Diputados, Patricia Giménez, denunció hoy que «desde hace casi una década, el Estado argentino ha omitido la elaboración de estadísticas de desnutrición infantil» y advirtió que conocer los números de esta problemática «permitiría ejecutar políticas públicas a fin de combatir el flagelo».
Tras la repercusión que también generó la muerte de Néstor Femenía, el niño Qom que padecía desnutrición y enfermó de tuberculosis, la dirigente radical remarcó que el Gobierno «oculta la pobreza y la indigencia con índices obscenamente mentirosos y falaces».
«Desde hace casi una década, el Estado argentino ha omitido la elaboración de estadísticas de desnutrición infantil en nuestro país», acusó la diputada por Mendoza. «La desnutrición infantil sigue siendo una herida abierta en la Argentina de hoy. Según informes, la Argentina produce alimentos para 300 millones de personas, donde sólo el 11% es para consumo interno», concluyó la diputada a través de un comunicado..
LA NACION