Se agudiza la interna entre Cobos y Alfonsín en la UCR

Cleto Cobos

Las críticas de Oscar Aguad a Ernesto Sanz por una supuesta preferencia del mendocino hacia la candidatura de Ricardo Alfonsín, abre un nuevo frente de batalla dentro de la UCR. Las estrategias de cada uno de los sectores del radicalismo y las divisiones que ponen en riesgo un triunfo del centenario partido en las elecciones del año que viene

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“Radicales a su juego”, parece ser el lema que parece recorrer hoy en día al partido que fuera fundado a fines del siglo XIX por Leandro N. Alem, donde las diferencias internas están a la orden del día y dividen las aguas en momentos en los que las encuestas muestran a dos hombres provenientes del partido, como lo son Ricardo Alfonsín y Julio Cobos, como las personas con mayores probabilidades de enfrentarse con éxito a Néstor Kirchner en las elecciones presidenciales del año que viene.

En estas últimas horas, las luchas internas entre los sectores que lideran el diputado nacional y el vicepresidente se han visto agudizado, sobre todo por los dichos del presidente del bloque de diputados nacionales de la UCR, el cordobés Oscar Aguad, un hombre vinculado políticamente a Julio Cobos, de que el presidente del partido a nivel nacional, el mendocino Ernesto Sanz, ha perdido objetividad y participa activamente en la precandidatura presidencial de Alfonsín.

La pelea ya ha abarcado a todos los sectores del centenario partido, y no hay ninguna línea interna que se mantenga al margen de la misma, y ya juegan para uno ú otro lado, más allá de los buenos modales de caso que llevan a que para afuera se muestre una unidad que puertas adentro no se da bajo ningún punto de vista.

El cobismo apunta a consolidar su imagen como opositor fuerte al kirchnerismo, de ahí que en las últimas semanas haya levantado su perfil elevando las críticas hacia el gobierno nacional, para de esa manera seguir siendo el principal exponente del electorado independiente, y a la vez ganar adeptos del sector más conservador del radicalismo, que se muestra contrario a las posturas comunes que viene manteniendo Alfonsín con el gobierno nacional.

En el día de ayer, y luego de sendas derrotas internas en Buenos Aires y Neuquén, el cobismo se anotó un triunfo al ganar Carlos Posadas la interna partidaria de Salta. El éxito del candidato apañado por el vicepresidente, lo coloca al mendocino nuevamente en la pelea por la candidatura radical, sobre todo después de los sondeos de opinión, que muestran al hijo del ex presidente como el hombre con mayor proyección de la política nacional, contrariamente a lo que ocurre con Cobos, cuya imagen favorable viene en franca caída.

El debilitamiento que viene sufriendo el Acuerdo Cívico y Social con la ida de Elisa Carrió del mismo, y las reticencias de varias de sus partes a formar parte de una alianza electoral en caso de que Julio Cobos sea el candidato del espacio político, pone al radicalismo contra las cuerdas, ya que son muchos los dirigentes que aseguran por lo bajo que en caso de no poder reconstruir el acuerdo opositor de cara al 2011, será muy difícil destronar al kirchnerismo del poder.

De ahí que en las últimas semanas se hayan agudizado las diferencias entre aquellos que buscan ir solos a la contienda electoral, y si van acompañados que sea a base de un acuerdo programático, como son los seguidores de Cobos, y por el otro los que piensan que de ir separados de las demás fuerzas progresistas será muy difícil llegar a gobernar la Argentina, entre los que están los partidarios de Ricardo Alfonsín.

Del lado del diputado nacional, se aspira a revolucionar al centenario partido, buscando alianzas con las nuevas generaciones de radicales y dejando de lado a la vieja clase dirigente del radicalismo que sumergió al partido en la peor de sus crisis después del 2001. Es por eso que su política de alianzas difiere totalmente de la de Cobos: mientras el mendocino busca aglutinar la estructura histórica de la UCR , Alfonsín intenta sumar a los aliados del Acuerdo Cívico y Social, como la Coalición Cívica, el Partido Socialista y el GEN, ya que está convencido que el radicalismo sólo no puede llegar al gobierno.

Los números que manejan dentro del sector que lidera el hijo del ex presidente, aseguran que sin el acompañamiento de Carrió, será muy difícil armar un frente opositor con fuerza de romper con la hegemonía kirchnerista, ya que la líder de la CC mantiene a un electorado cautivo que la va a votar vaya donde vaya, dividiendo a la oposición, con lo que aumentaría las posibilidades de que el kirchnerismo pueda triunfar en una primera vuelta.

Una situación por demás complicada al interior del radicalismo que pone al partido opositor al borde de la ruptura y que pone contento al kirchnerismo que mira de reojo una interna que puede llegar a beneficiar sus intereses de cara las elecciones presidenciales del 2011.