Se trata de Uber, una app que permite contratar autos particulares y ya funciona en otros países. Las cuatro entidades patronales y los sindicatos de choferes se reúnen hoy para coordinar una acción conjunta.
Las cuatro empresas y los representantes gremiales de los taxistas porteños se reunieron hoy para acordar una estrategia común que impida el desembarco en la Ciudad de Buenos Aires de la aplicación móvil Uber, el servicio que permite contratar autos particulares cuyos choferes no son conductores profesionales.
El encuentro, organizado por la posible llegada de la aplicación, estaba programado para las 10:30 en la sede central del Sindicato de Peones de Taxis, ubicada en la avenida La Plata 1562 de esta capital.
Allí estaban convocadas la Unión Propietarios de Taxis (UPAT), la Sociedad de Propietarios de Taxis (SPT), la Asociación de Taxistas Argentinos de Capital (ATC) y la Cámara Empresaria de Autotaxis.
«Vamos a exigir al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que no habilite el sistema Uber. Sería competencia desleal, no hay reglamentación en la ciudad para que funcione la aplicación», dijo el presidente de UPAT, Enrique Celi, a la agencia Télam.
El dirigente aseguró que contra el sistema Uber «vamos a ir los choferes y los patrones, para que no se introduzca esta aplicación en el país».
Según el dirigente empresario, «la ordenanza de la ciudad 3.622 no permite el funcionamiento del sistema que intentan aplicar.
Uber es una aplicación desarrollada en los Estados Unidos que aprovecha la ubicuidad de los smartphones para ofrecer un servicio alternativo al de los taxis oficiales, contratando autos particulares, que funciona en muchas ciudades de ese país y de Europa, entre otros.
Otros países se opusieron
A raíz de las masivas protestas de taxistas celebradas el año pasado, en Francia y en España el sistema se prohibió, mientras que en las ciudades estadounidenses de Los Ángeles y San Francisco, en California, hay fiscales que cuestionaron la habilitación de Uber por considerar que induce a engaños en los consumidores.
La aplicación también se prohibió en Holanda, en Colombia y la ciudad india de Nueva Delhi.
infobae.com