¿Cuándo usar aguas termales y micelares?

Son los nuevos cosméticos multi-función. Se pueden usar en cualquier momento del día. Hidratan la piel, desmaquillan, calman irritaciones, tienen propiedades anti-age y ayudan a recuperar cicatrices. ¿Las conocías?

Se encuentran en grandes pozos y vertientes naturales. Hasta llegar ahí recorren un largo camino: desde las napas subterráneas y, luego de entrar en contacto con el núcleo magmático de la tierra que les eleva la temperatura, atraviesan las capas rocosas de donde toman minerales y otros componentes biológicos. Y finalmente, llegan en envases de spray o pulverizadores a las góndolas de las farmacias. Son los nuevos cosméticos multi-función y se han convertido en los favoritos de muchas celebridades.

Pero ¿qué las hace tan especiales? En primer lugar su origen: al proceder de fuentes termales, las aguas termales contienen una serie de minerales que cuentan con importantes propiedades naturales. Entre ellos están el manganeso, de propiedades hidratantes y antioxidantes; el cobre, que es anti-inflamatorio y antiséptico; el magnesio, que es un estimulador de la renovación celular; el zinc, regenerante y antibacteriano; el selenio, empleado por sus cualidades antioxidantes; el calcio, de efectos cicatrizantes y el hierro, que facilita la oxigenación celular.

Además, se pueden usar en cualquier momento del día. Al despertar, energizan la piel y ayudan a activar la circulación sanguínea. Por la noche, son aliadas para retirar el maquillaje y conseguir una perfecta limpieza del cutis. Durante el día, cada vez que la piel lo necesite: en caso de enrojecimiento y acaloramiento, para refrescarla o descongestionarla después de haber estado expuesta al frío, al sol o a la sequedad del aire acondicionado. También es muy efectiva para suavizar los rasgos fatigados.

Todas estas son razones más que suficientes para incluirla en tu neceser de belleza. Es más, sus beneficiosos efectos terapéuticos la convierten también en un complemento perfecto para cuidar la piel de toda la familia. Te contamos cuáles son todos sus usos:

1. Hidrata. Es ideal para aplicar durante viajes en avión o en ambientes con clima seco por calefacción o aire acondicionado.

2. Mitiga la picazón y reduce la hinchazón en picaduras de insectos o medusas.

3. Cicatriza. Gracias a su contenido de zinc, cobre y selenio activa la síntesis de colágeno y elastina y reduce el tiempo de curación de heridas superficiales. Es apta para raspones y erosiones varias.

4. Alivia sarpullidos en los chicos. Es frecuente que la transpiración cause sarpullidos en la piel de los bebés y los niños, especialmente en el cuello, los pliegues y la espalda. Aplicar una bruma de agua termal alivia las molestias y reduce la aparición de granitos.

5. Combate el envejecimiento prematuro. Su contenido de magneso y manganeso protege las membranas celulares de la oxidación causada por los radicales libres.

6. Tras la depilación, el afeitado o los peelings químicos que dejan la piel enrojecida y sensible, una pulverización de agua termal estabiliza el pH, ayuda a la regeneración y elimina esa incómoda sensación de quemazón.

7. Después de hacer actividad física. Devuelve el tono normal y recarga los minerales perdidos por la transpiración.

8. Calma quemaduras solares. Si se conserva el envase en la heladera, el alivio que brinda es aún mayor.

9. Maquilla y desmaquilla. Luego de maquillar, una bruma ayuda a fijar los productos y mantiene la piel hidratada por más tiempo. Por la noche, sus minerales ayudan a la regeneración de la piel.

10. Forma una película semipermeable sobre la piel que mejora la retención del agua y deja un aspecto aterciopelado.
MICELARES

Una variante que ha surgido en los últimos años son las aguas micelares. Se trata de productos con base acuosa indicados para limpiar en profundidad la piel y eliminar los restos de maquillaje. Tienen muchos beneficios: no resecan la piel, no la dejan grasa, se aplica fácilmente, limpian en profundidad, no necesitan enjuague y están libres de perfume.

Fuente: www.revistaholala.com