La empleada del hombre que mataron en una entradera en San Isidro reconoció a un detenido.
Uno de los cinco sospechosos detenidos por su presunta participación en el asesinato del joyero que se resistió a una entradera fue identificado por la empleada que trabajaba en la casa de la víctima, en Martínez.
Según informaron fuentes judiciales y policiales, la mujer señaló al acusado durante la rueda de reconocimiento realizada ayer en la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro.
La empleada estaba en la casa de Balcarce 1355 cuando cinco delincuentes llegaron a bordo de una camioneta Chery Tiggo gris e irrumpieron en la vivienda cuando los albañiles que trabajaban en el lugar abrieron el portón para entrar materiales.
El dueño de la casa, identificado por fuentes policiales como Sebastián Cid, de 38 años, advirtió la presencia de uno de los asaltantes y lo enfrentó a tiros para evitar que llegaran a la planta alta donde estaban sus dos pequeñas hijas y una amiga de una de ellas.
A oír los disparos, los cómplices del primer ladrón que entró en la casa abrieron fuego contra el dueño de la vivienda. Debido a que su compañero quedó en medio de la línea de fuego, los investigadores no descartaban la posibilidad de que algunos de los siete balazos que hirieron a ese ladrón hayan salido de las armas de los asaltantes.
Mientras Cid quedó malherido y ensangrentado, los delincuentes rescataron al cómplice y huyeron. Luego de una persecución que incluyó dos tiroteos las villas Melo y La Rana, los malvivientes abandonaron al compañero en el hospital Tornú, en la Chacarita.
Luego de una serie de operativos, los policías comandados por el comisario mayor Fabián Blanco apresaron a cuatro sospechosos. Uno de ellos fue reconocido ayer por la empleada doméstica de la víctima.
En tanto, peritos de la Policía Científica bonaerense levantaron huellas dactilares y rastros del Alfa Romeo Mito que los delincuentes robaron para seguir con la fuga.
Los expertos encontraron huellas en las ventanas del automóvil y otros rastros en las manijas de las puertas, la palanca de cambios y el volante, que luego serán cotejadas con las del detenido herido y del restante miembro de la banda, apresado mientras caminaba cerca del lugar donde fue abandonada la Chery Tiggo.
Fuente: La Nacion