Drama en el Mediterráneo.La tripulación del buque de 76 metros de eslora dejó la embarcación, cuyos motores se averiaron, y corría peligro de estrellarse contra las rocas de la costa. Un helicóptero de la Marina italiana pudo llegar y tomar el control de la nave.
«Estamos solos», dijo la mujer por radio. Fue la única respuesta que la mariana italiana recibió anoche cuando intentó comunciarse con un buque carguero abandonado, a la deriva, sin motor y con el riesgo de estrellarse contra las rocas de la costa. Horas después, la guardia costera italiana logró llegar hasta el barco y tomar el control. A bordo se encontraron con 450 inmigrantes ilegales, buscando destino.
El barco fue identificado como el «Ezadeen», tiene 73 metros de eslora y está matriculado en Sierra Leona.
Es el segundo buque mercante que se halla en estas condiciones en tres días.
El capitán de navío de la Guardia Costiera Filippo Marini explicó hoy, en declaraciones al canal de televisión Sky, que seis agentes del cuerpo han subido al «Ezadeen» mediante un helicóptero para dirigir la nave, en medio de difíciles condiciones climáticas.
Actualmente ha puesto rumbo hacia un puerto italiano aún por designar a la velocidad de 3 nudos (6 kilómetros por hora aproximadamente) puesto que las condiciones del mar «no son buenas».
El barco fue avistado por un avión de la Marina anoche cuando estaba detenido cerca de 40 millas (70 kilómetros) del Cabo de Leuca (Lecce, sur de Italia).
Cuando las autoridades portuarias de Italia entraron en contacto con el barco -explica Marini- la única respuesta que obtuvieron fue de una mujer que dijo que estaban «solos» ya que la tripulación ha abandonado la naveDejan abandonado y a la deriva a un carguero con 450 inmigrantes ilegales.
Sobre el número de pasajeros, Marini apuntó son entre 400 y 450, entre ellos una treintena de mujeres y algunos niños. En relación con el origen de la nave, la fuente informó que procede de un puerto turco aunque no especificó de cuál.
Los Guardacostas habían alertado previamente de que el buque corría «peligro de una catástrofe» ante la posibilidad de que se estrellara contra las rocas de la costa, según los medios italianos.
Un helicóptero fue enviado hacia el buque transportando marinos para tomar su control, ya que a causa de las condiciones meteorológicas difíciles, el navío solamente podía ser abordado por vía aérea.
Ya hacia las una de la madrugada la nave se encontraba a 65 kilómetros del cabo de Leuca, en el extremo sureste de Italia.
Antes de que sus máquinas se averiaran, el buque navegaba a una velocidad de 7 nudos (unos 13km/h) Una de las personas que se encuentran en el «Ezadeen» pudo hacer funcionar el radio-transmisor de a bordo, e informar a los guardacostas que la tripulación había abandonado el buque.
Entonces, los guardacostas alertaron a un patrullero islandés, el «Tyr», que se encuentra en la zona en el marco de una misión para Frontex, la agencia de de la Unión Europea para la vigilancia de las fronteras.
El «Tyr» pudo alcanzar al «Ezadeen» y navegar en paralelo a éste, pero las condiciones meteorológicas hacían imposible el abordaje por mar.
Tres médicos que se encuentran a bordo del «Tyr» serán trasladados en helicóptero al barco mercante para asistir a sus ocupantes que necesiten atención sanitaria, indicó la Fuerza aérea italiana.
Esto ocurre tan sólo dos días después de que fuera localizado otro buque de carga con unos 760 inmigrantes, en su mayoría sirios, que se dirigía también hacia la costas del sureste de Italia con piloto automático.
El barco también había sido abandonado por la tripulación, presuntamente traficantes de personas, que lo habían traído desde Turquía pasando por aguas griegas.
Seis oficiales de la marina lograron abordar el barco desde un helicóptero y pudieron tomar el control y mando del mismo.
Fuente: Clarin