Una medida del Ministro de Seguridad Granados , ordenó a todas las dependencias policiales el retiro de las pistolas ametralladoras y las ametralladoras propiamente dicha. Sin mediar razones para esta medida.
De todas formas , este tipo de armas no se usa en forma constante, tienen dos posiciones tiro a tiro y ráfagas.
Estas armas en general están en muy mal estado , y además no todos los policías tienen acceso , sino para «hechos especiales» se usan.
La medida al menos tiene 3 ribetes especulativos:
- • 1 el ro Una presión de los DDHH
• 2 da . Tiene que ver con hechos a pasar en diciembre , donde piensan que atacaran comisarias para obtener armas.. y esta armas en los delincuentes es peligrosa.
• 3ro Se espera una compra grande de armas de este tipo, con un negocio de por medio para algún funcionario. - De las tres posibilidades, la mas probable es la 2da y la 3ra. pero no han sido chequeadas todavía.
Lo que si es cierto es que todas las Fuerzas de Seguridad tienen prohibido tomar licencia en el mes de diciembre. Y además el Ejercito dará apoyo logístico a las tropas de seguridad .
La ultima hipótesis, temerían una rebelión policial ?. Eso esta más alejado. A lo sumo acuartelamiento…
Otros consideran que «existen bandas para militares con armamento externo» que operarian con mas libertad en diciembre … Y que responderian a un sector politico y necesitan a la policia desarmada.
NOTAS DE PRENSA:
Entre los uniformados reina la incertidumbre en cuanto a los motivos. Un sector especula con la «presión» de organismos de Derechos Humanos.
La UZI israelí. Las pistolas ametralladoras son armas a las que se denominan en el ámbito policial como de «dotación», que son aquellas que se desenfundan en ocasiones específicas
El Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires bajó la orden de desproveer a las Comisarías de pistolas ametralladoras y de municiones de 9 milímetros.
La orden del Ministro Alejandro Granados fue derivada a las Departamentales a finales de octubre con la solicitud de que las armas sean recolectadas y enviadas a La Plata, según le dijo una fuente de la Bonaerense.
De acuerdo a una nota a la que tuvo acceso este medio (ver facsímil), desde las Departamentales exigieron a las Comisarías que las ametralladoras sean remitidas con su 2 cargadores correspondientes, en «óptimas condiciones de limpieza, aptos para su verificación», y que las municiones sean «enviadas en cajas para su rápida contabilización».
La misma nota informa que se adjunta un listado que detalla cuántos de estos «elementos» hay en cada Comisaría, y advierte que «de existir alguna discrepancia se producirá un informe al respecto».
Los motivos de la solicitud no están del todo claras para los efectivos. El Comisario Inspector retirado y Secretario General de la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires (APROPOBA), Miguel Ángel Reynoso, dijo que las razones no fueron expuestas por el Ministerio de Seguridad.
«Es una orden y la orden se cumple más allá de los motivos», dijo el dirigente.
Reynoso le explicó a este medio que las pistolas ametralladoras reglamentarias son las UZI, de origen israelí, y las PA3, de fabricación nacional.
«Se utilizan para combate de cercanía, en situación de tiroteo. Se usan en operativos en zonas urbanas para evitar que algún tiro impacte en personas ajenas. Es del mismo calibre que la pistola, 9 mm, y cuenta con un cargador de 32 disparos, que pueden ser tiro a tiro o en forma de ráfaga», detalló.
Reynoso destacó a la UZI «como una arma de gran calidad» y lamentó que se retiren de las Comisarías: «Es una lástima».
Las pistolas ametralladoras son armas denominadas en el ámbito policial como «de dotación», que son aquellas que se desenfundan en ocasiones específicas, contrariamente a la pistola que es de «cargo personal» y todo el tiempo es llevada por el uniformado.
Las pistolas ametralladoras, en cambio, permanecen en las Comisarías o en los patrulleros a la espera de ser necesitadas en vistas de un «real peligro». La misma ley corre para las escopetas, que sí permanecerían en «dotación» ya que la orden del Ministerio de Seguridad no las alcanzaría.
Otras fuentes de la Bonaerense consultadas respecto a la razón que llevó a Granados a solicitar el envió de estas armas a La Plata apuntaban a «la presión de organismos de Derechos Humanos».
Consultado sobre esto, Reynoso dijo que no podía confirmar tal versión.