El kirchnerismo «puro» esperaba la elección en Brasil para decidir su futuro. Tras el triunfo de Dilma, el futuro de Cristina aparece con una candidatura a todo o nada.
La experiencia del lanzamiento de Máximo Kirchner a la escena política nacional fue un fiasco. Su figura no mueve el amperímetro, no entusiasma a nadie aún poniendo la mejor de las voluntades.
Máximo va a tener más participación moviendo el tablero de funcionarios (sus amigos de parabienes), pero ni en Santa Cruz podrá jugar a obtener alguna chance que dependa del voto de la gente.
Todos aguardaban el resultado de la elección en Brasil. ¿Podría vencer Dilma con todas las denuncias de corrupción e ineficiencia que se acumularon antes y después del Mundial? ¿Con todas las movilizaciones en contra?
No parecía sencillo, la sombra de Lula tampoco jugaba tan a favor del Partido de los Trabajadores. Pero ganó con lo justo y el cimbronazo se sintió al toque en Buenos Aires.
Comenzó la semana y uno de los operadores «pesados» de la Casa Rosada nos dijo temprano: «Ahora sí, Cristina Gobernador de la Provincia de Buenos Aires 2015 y nadie nos para».
Suena fuerte. Se había dicho que podría jugar una candidatura en sus pagos santacruceños, una senaduría nacional y hasta la titularidad de un Juzgado Federal. Obvio, siempre el asunto de los fueros que son sagrados.
Pero la movida de candidatearse a Gobernadora es la apuesta más fuerte, y quizás la más fuerte para traccionar un FPV donde nadie asoma con más posibilidades que alguien de afuera.
No hay recambios. Todos se candidatean y el caos está en primera fila de todo lo que se organice.
Qué Berni, que Randazzo. El Ministro de Transporte está infumable. No se banca que nadie le quiera poner escollos a sus ambiciones (que dicho de paso, nadie sabe bien del todo a qué apunta Florencio).
Pero si «la doctora» impulsa su candidatura a gobernadora, Randazzo y quien sea deberá meter violín en bolsa y esperar manso y tranquilo el manual de instrucciones.
El panorama es fuerte porque la Provincia de Buenos Aires es casi donde se define la Presidenciable. ¿Alguien se le animará a jugarle en las PASO A Cristina?
De una: nadie.
Sin un lugar específico en el 2015 a la señora Fernández le sería difícil conseguir disciplina y orden en su tropa, pero apuntando a competir por el máximo sillón en La Plata, las cosas parecen distintas.
Dinero electoral para ella no faltará, como podría sucederle a cualquier otro candidato. ¿Contra quien competirá si aún nadie en la oposición tiene «in pectore» un candidato firme?
Dejamos pasar unas horas después de la confesión de nuestro «garganta profunda» y el tablero del ajedrez a futuro ya empieza a cobrar más sentido, las especulaciones suenan fuerte pero esperamos ver cómo sigue esta historia.
Fue una confesión de un lunes entre desayunos de campeones y alguna otra masita que por ahora no podemos revelar.
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