«Habría que ver cuando llegue qué dice San Pedro, si me acepta», bromeó. El vicepresidente lo había homenajeado en un acto en Berazategui.
«Imagino a ese adulto mayor de Berazategui, que tiene su nombre este predio, don De Vicenzo hoy debe estar mirando desde el cieloy diciendo ‘la pucha quedó chico'», proclamó Amado Boudou en un acto en el partido bonaerense de Berazategui, el 20 de septiembre pasado, Día del Jubilado.
El problema, para el vicepresidente, es que si bien el Centro de Actividades lleva el nombre del famoso golfista, no es porque éste haya muerto. Roberto De Vicenzo sigue vivo, tiene 92 años y todavía juega al golf.
«Aquí andamos, bien, tranquilos. El cielo está claro y tranquilo. Peronunca te podés confiar porque en cualquier momento se larga un chaparrón», bromeó De Vicenzo en declaraciones a Radio del Plata.
El golfista también sostuvo: «Estoy muy viejo yo ahora tengo 92 años. Habría que ver cuando llegue qué dice San Pedro, si me acepta».
Sobre cómo llegó con buena salud a su edad, el hombre, oriundo de Berazategui, respondió: «Nunca fumé un cigarrillo ni me puse en pedo. Salgo a caminar y todavía juego al golf, pero nueve hoyos».
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