RÍO DE JANEIRO.- Tras seis días de infructuosa búsqueda, los gobiernos de la Argentina y de Brasil intensificaron ayer sus esfuerzos por hallar al velero argentino Tunante II con cuatro hombres a bordo, que quedó a la deriva en las costas del sur de Brasil el martes último, cuando fue seriamente dañado durante una tormenta.
«Hoy estuvo sobrevolando la zona un avión P-3 Orion de la Armada argentina, y se ordenó que se desplace al lugar otra corbeta, la ARA Gómez Roca, para asistir en las búsquedas», dijo a LA NACION el cónsul argentino en Porto Alegre, Carlos García Baltar.
El área, unos 400 km al este de Río Grande, es rastrillada por dos barcos, el remolcador Tritão, de la Marina brasileña, y la corbeta Rosales, de la Armada argentina, además de por dos aviones brasileños, un P-95 de reconocimiento nocturno y otro P-3. No se localizaron ni a los tripulantes ni los restos del velero.
«La fragata Rademaker, de la Marina de Brasil, desatracó del puerto de Santos hacia el área de búsquedas», informó el 5º Distrito Naval de la Marina brasileña, con sede en Río Grande, ayer por la tarde.
En el velero, que había zarpado el 22 del puerto bonaerense de San Fernando, iban el oftalmólogo Jorge Benozzi, junto con sus amigos Alejandro Vernero y Horacio Morales -los tres de 62 años-, y el yerno de Benozzi, Mauro Cappucio, de 35 años..
Fuente: LA Nación