Las autoridades policiales también incautaron una carta, escrita por el propio asesino.
Un jubilado de 74 años asesinó a su esposa de 83, a que le inyectó numerosas dosis de insulina. Después el individuo decidió suicidarse ahorcándose con un cinturón, aunque falló en su intentó. Las autoridades policiales también incautaron una carta con la confesión.
Al revisar el citado domicilio, la policía observó a la anciana, que yacía sin vida, sobre la cama, en el dormitorio; mientras que, a su lado, estaba Núñez, que todavía vivía, pero que había tratado de ahorcarse con un cinturón. En la mesa de luz, junto al cadáver de la mujer, había numerosos frascos vacíos de insulina.
La carta estremecedora
Las autoridades policiales también incautaron una carta, escrita por Núñez, que decía: «Señor juez, en la presente carta de puño y letra, tomo la decisión de matar a mi mujer Adelaida y de darme muerte yo. No culpen a nadie de mi entorno. Culpen a los médicos que atendieron a mi esposa».
El lunes pasado, la octogenaria, que se dice tenía un cuadro de diabetes, había sido dada de alta, luego de padecer un accidente cerebro vascular (ACV).
Fuente: Diario Veloz