Es un optimista del gol como Martín Palermo, su veterano compañero en el Mundial de Sudáfrica. Sin embargo, Gonzalo Higuaín no anda de buen humor frente al arco.
Pasó la fase de grupos y Pipita no pegó ni un solo grito en Brasil. Tal vez, se guardó para esta segunda instancia de la Copa del Mundo. Ojalá así sea. No obstante, el delantero del Nápoli está lejos de entrar en pánico frente a la red. Por el contrario, se aferra a la esperanza de los top scorers . Y ese mensaje bajó en su primera aparición pública en Cidade do Galo. “Soy consciente de que vivo del gol, pero mientras Argentina siga superando etapas, que lo haga cualquiera”, apuntó.
Las consultas de los periodistas argentinos estuvieron vinculadas con esa sequía que padece en la Selección. “Si bien es verdad que llegué lesionado, desde la final de la Copa Italia no volví a jugar. Vine a la Selección con ese dolor y, la verdad, gracias a Dios es pasado, pude jugar y ganar ritmo. Sé que puedo dar más, pero me siento bien físicamente y de esta manera voy a poder ayudar al equipo”, explicó el atacante de 26 años que podría mudarse de la segunda Patria de Diego Maradona a la comarca de Lionel Messi, nada menos. Eso sí, no encontrarán una respuesta que oriente la brújula de Pipita hacia Barcelona. “No sé absolutamente nada, tengo la cabeza puesta en la Selección”, aseguró.
Y se metió de nuevo en su discusión con el gol.
“La función principal del delantero es hacer goles, pero también, tiene que ayudar al equipo. Y en ese sentido, me siento bien. No es una cosa que me desespere totalmente. Tengo la confianza del cuerpo técnico, Dios quiera que pueda marcar lo más pronto posible”, reflexionó. Cuentan en su entorno que Higuaín se preparó con mucha responsabilidad para encarar este torneo. En Ezeiza, hizo trabajos enfocados en recuperar velocidad y ritmo. Es que antes del amistoso ante Eslovenia, el 7 de junio en La Plata, el delantero nacido en Francia, pero argentino de pura cepa, no jugaba desde el 3 de mayo en la final que el Nápoli le ganó a Fiorentina (3-1) por la Copa Italia. Lo hizo un ratito frente a los europeos de la ex Yugoslavia y recién ingresó en el segundo tiempo contra Bosnia.
Higuaín no sólo hizo una mirada introspectiva en el ida y vuelta con los periodistas. Habló del nivel de la Selección: “Es verdad de que podemos mejorar en el juego, pero es cuestión de trabajarlo”. De la dependencia de Messi: “Sabemos lo que es Leo , que en cualquier momento te puede ganar el partido. Es verdad que metió la mayoría de los goles, pero los demás generamos situaciones. Peor, hubiera sido no tenerlas”. Rompió el silencio Pipita . Ahora, le falta sacudir la red, empezando por la de Suiza.
Fuente: LA Gaceta