Javier Mascherano, dueño de la mitad de la cancha, habla de la manera de jugar de la Selección y de la búsqueda de un equilibrio: “Somos un equipo directo para atacar”.
A 13 días del comienzo del Mundial, el debate por la elección de la fisonomía de la Selección parece no tener fin. Sin embargo, el plantel no se involucra. Quien lo dejó bien en claro fue Javier Mascherano. Al Jefecito no le tembló la voz a la hora de explicar las diferencias que existen con las otras selecciones que llegan con chapa de candidatas y se enfrentó a las comparaciones: “Sobre todas las cosas somos un equipo directo a la hora de atacar. No necesitamos tanto la tenencia de la pelota para generar peligro, como quizá lo hacen otras selecciones como Alemania o España. Tenemos jugadores muy importantes que individualmente son de lo mejor a nivel mundial, y eso hace que nosotros tengamos una ventaja”.
El punto, en realidad, va más allá de si la búsqueda tiene un poco más de chichoneo o agrede el hueso. El tema trascendental es el contraste entre los bautizados Cuatro Fantásticos y el resto del equipo. El éxito que han tenido Messi, Agüero, Higuaín y Di María, a nivel internacional y combinándose en celeste y blanco, hace que a la hora de mirar hacia atrás de mitad de cancha se generen algunas dudas, abonadas por algunas fragilidades exhibidas en las Eliminatorias, hijas lógicas, en parte, de la apuesta. A raíz de esto, Masche reparte responsabilidades y resalta que el conjunto necesita lo mejor de todos: “Al ser un equipo con tanto potencial ofensivo, muchas veces nos toca sufrir un poco más en defensa. Hay que tratar de encontrar el equilibrio en el retroceso para evitar que nos lastimen. De mitad de cancha para adelante no vamos a tener problemas, pero tampoco hay que darle la posibilidad al rival de vernos con debilidades en defensa. Somos conscientes de eso”. El DT de la Selección ya mostró en las prácticas un 4-3-3, que podría ser flexible según el adversario. El león del círculo central -otra vez 5, tras su función en la zaga en el Barcelona- tiene identificadas las grietas del equipo, mientras pasea un cantero con flores para Leo. Javier resaltó que Messi es un jugador con magia rutinaria. Y eso hace que, en una temporada de 40 goles, se lo critique. “Es un chico que hace cosas que nunca antes se habían visto”, continuó con el operativo arrope, usando el verbo que desempolvó Sabella para ilustrar los mimos que le dedican. Porque si él está bien, aunque la Selección sea directa para atacar, tiene la bocha atada …
Fuente: Olé