La presidenta brasileña Dilma Rousseff, presentó un documento titulado «Garantía de ley y orden». Figuran granadas, cartuchos antidisturbios y 57 mil efectivos de las Fuerzas Armadas.
Brasil, sede este año de la Copa del Mundo, por fuera de lo que se muestra en las publicidades que intentan darle un marco festivo a la máxima competencia del fútbol del mundo, puertas adentro se enfrenta al tráfico y consumo de drogas e intenta desde hace años combatir la amenaza de grupos armados extraoficiales.
Es por eso que para el gobierno de Rousseff, la seguridad no es un detalle menor y con los ojos del mundo puestos en el país, intenta extremar todas las medidas posibles. El secuestro, el vandalismo y la dorga, cabe destacar que Brasil es el segundo mayor consumidor del mundo después de Estados Unidos, son un problema que no puede ser librado al azar.
Por eso para enfrentar la problemática se realizó el documento titulado «Garantía de ley y orden», que intentará que las problemáticas del país vecino no se conviertan en un problema nacional, ni lleguen a tener escala mundial.
De esta manera, según detalla el documento, se invirtió en: 270 mil granadas y municiones lacrimógenas y 263 mil cartuchos anti-disturbios, además de la participación de 57 mil efectivos de las Fuerzas Armadas que custodiarán las ciudades y 21 mil más quedarán en alerta para una eventual emergencia.
Un dato no menor es que después del Mundial, Brasil tendrá otro desafío por delante, las Olimpíadas, por lo que las medidas continuarán seguramente en el país durante casi todo el 2014.
Minutouno.com