Washington, 29 abr (PL) El Congreso de Estados Unidos reinició hoy sus labores tras dos semanas de receso de primavera, en medio de fuertes divisiones partidistas sobre reforma migratoria, asuntos presupuestarios, salario mínimo, defensa y política exterior.
El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, reiteró que los republicanos desean cambiar el sistema de leyes de inmigración, pero mostró su rechazo a una propuesta bipartidista aprobada en el Senado en 2013 por discrepancias en torno al proceso de concesión de la ciudadanía a los indocumentados.
Por otra parte, el presidente Barack Obama y los líderes demócratas presionan para que el Capitolio apruebe un incremento del salario mínimo, pero el llamado partido azul no cuenta con los 60 votos que necesita en el Senado para neutralizar una posible acción de filibusterismo o bloqueo de esta medida en esa instancia.
En cuanto a defensa y política exterior, las asignaciones presupuestarias para el año fiscal 2015, los recortes al Pentágono y la crisis en Ucrania, son algunos de los asuntos que abordarán de inmediato los congresistas en los próximos días.
Existen pocas posibilidades de que demócratas y republicanos alcancen consenso en estos y otros asuntos claves, lo que augura que pocos proyectos de leyes llegarán al despacho del presidente Obama para su aprobación, excepto aquellos imprescindibles para los intereses nacionales, señala hoy el diario The Hill.
Los líderes del Senado y la Cámara de Representantes intentan captar los votos que necesitan para aquellas propuestas que tienden a complacer a los votantes, apenas ocho meses antes de las elecciones de medio término que tendrán lugar el próximo 4 de noviembre.
En esos comicios estarán en juego los 435 asientos de la Cámara de Representantes, 33 de los 100 puestos del Senado, 38 cargos de gobernadores y la integración de 46 de las 50 legislaturas estatales.