La medida regirá a partir del miércoles próximo, y hay temores sindicales acerca de qué pasará después porque también se informó que allí bajará la fabricación diaria de 470 a 450 unidades.
El fantasma tan temido por los sindicalistas, pero, sobre todo, por los trabajadores, empieza a tomar cuerpo: las suspensiones y los despidos como consecuencia de los serios problemas económicos que sufren varias actividades.
La industria automotriz, a partir de la caída de las ventas internas y de las exportaciones, es una de las más afectadas y ahora lo confirma una empresa como Volkswagen: acaba de anunciar a los trabajadores de su planta de General Pacheco -en la que se desempeñan 5.500 operarios – que implementará suspensiones por cuatro días, a partir del miércoles próximo, y hay temores sindicales acerca de qué pasará después porque también se informó que allí bajará la producción diaria de 470 a 450 unidades.
«Se podría alcanzar esa meta con sólo dos de los tres turnos de trabajo actuales, y quizá sea la antesala de despidos «, advirtió un dirigente gremial.
No obstante, fuentes de la empresa aclararon que las suspensiones son una «parada técnica» destinada a «tareas de mantenimiento y de mejora de los procesos», que se les pagará el 100% de los sueldos a los operarios y que no afectará a todo el personal que trabaja en la planta.
Mientras, el sindicalismo combativo que critica «la actitud pasiva» de Smata, el gremio mecánico que lidera el kirchnerista Ricardo Pignanelli, utilizará este conflicto para darle más fuerza al proyecto de ley que presentarán los diputados de Izquierda Unida, que establece la prohibición de los despidos y de las suspensiones.
El que de alguna forma predijo este panorama fue el titular de la UIA, Héctor Méndez, que el miércoles dijo: » Se puede complicar un poquito porque hay una caída muy importante en algunos sectores del mercado. Esperemos que no lleguemos a los despidos, pero las suspensiones ya van a llegar «.
El cuadro crítico para el empleo en la industria automotriz no es nuevo: Renault suspendió el 17 y el 21 de febrero a 600 operarios de su planta Santa Isabel, en Córdoba, mientras que Fiat lo hizo durante algunos días con 1.500 empleados porque un proveedor no entregaba el material necesario para la producción.
Fuente: Iprofesional