Se trata de la escuela Guido Spano, ubicada en Bilinghurst y Soler; pese a haber pagado la matrícula, temen que no abra; ayer, una mudadora se llevó muebles y documentación
Indignación y sorpresa. Esas dos sensaciones son las que experimentan por estas horas un grupo de padres y docentes del Colegio Guido Spano de Palermo, quienes denuncian un intento de estafa y vaciamiento por parte de las autoridades de la institución, ubicada en Bilinghurst y Soler.
Según aseguraron a la prensa, pese a haber pagado la matrícula desde octubre, temen que el colegio no abra tras haber detectado una serie de irregularidades en el último mes del año.
Sin ir más lejos, ayer, unos 200 miembros de la comunidad educativa organizaron una protesta en la zona para exigir explicaciones y garantías luego de que una mudadora trasladara muebles y documentación del lugar.
A esta situación se suma que los docentes no cobraron el mes de diciembre y que tampoco fueron entregados los boletines, de acuerdo con los distintos testimonios recogidos en radios y canales de TV.
LOS PADRES, ENTRE LA PREOCUPACIÓN Y EL DESCONCIERTO
Algunos padres de alumnos, entre ellos el periodista Osvaldo Príncipi, cuya hija concurre a la escuela desde el año pasado, graficaron el desconcierto y la preocupación que atraviesan frente a esta situación.
«Ayer había un camión de mudanza lleno de cajas que se llevó hasta la bandera», lamentó al relatar el problema en diálogo con Radio 10 y la protesta que encabezaron unos 200 miembros de la comunidad educativa para evitar el cierre de la institución.
Príncipe ratificó, como había trascendido, que «las inscripciones fueron todas pagas» y mencionó que se trata de «un planteo de quiebra fraudulenta».
Por otro lado, señaló que «más allá del perjuicio económico, no pudieron retirar los boletines», con lo cual no disponen de «documentos para inscribirlos en otro lugar».
Más tarde, Patricia, la madre de otro alumno, comentó que el día 31 se fueron llevando las cosas «como ratas», sobre todo, «los registros que acreditaban los alumnos que tenían».
«Estamos preocupados por nuestros hijos y por los docentes. Por eso, vamos a volver a reunirnos a las 12.30 aquí, en la puerta de la escuela», adelantó en diálogo con la prensa..
Fuente: La Nación