El titular de la AFIP llegó en un vuelo de Emirates desde Río de Janeiro, pero no se lo vio salir por la puerta principal de vuelos internacionales del aeropuerto.
Luego del escándalo protagonizado en Río de Janeiro, Ricardo Echegaray llegó a la Argentina como tenía previsto cerca de las 22. Pero el funcionario no fue visto salir del aeropuerto de Ezeiza por la puerta principal de vuelos internacionales el funcionario, por lo que podría haberse ido de allí por algún sector vedado al público en general.
Echegaray fue protagonista de un episodio de violencia contra un equipo de Todo Noticias, que le había hecho una entrevista en las calles de la ciudad de Brasil el fin de semana. Un grupo de personas cercano a él, que lo acompañaba en el aeropuerto de Río, agredió violentamente a un periodista, un camarógrafo y un asistente del canal.
El funcionario había viajado a la ciudad brasilera para pasar año nuevo en un lujoso hotel y viajó en primera clase en una de las líneas aéreas más costosas, como es Emirates.
«Fue una situación muy tensa, duró como 10 minutos. Echegaray avaló la situación. La policía de Río de Janeiro no hizo nada», detalló Ignacio Otero, el cronista agredido. El resto de los integrantes del equipo periodístico de TN eran el camarógrafo Marcelo Funes y el asistente Martín Magaldi.
En la breve entrevista que dio, Echegaray afirmó, mientras caminaba por las calles de Río, que «hace tiempo que no» se tomaba vacaciones y que «no tuvo problemas en» conseguir reales, la moneda de Brasil.
El jefe de la AFIP pagó cada pasaje en primera en Emirates en un costo promedio de 20 mil pesos y se hospedó en el costoso Sofitel Copacabana. Allí abonó más de mil dólares por habitación por noche, casi mil dólares el cubierto para la cena de año nuevo y contó con una vista privilegiada para disfrutar de los fuegos artificiales frente a la playa.
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