Así lo reflejan sus declaraciones juradas. A pesar del cepo y el discurso de pesificación de la economía, se protegen de la inflación con moneda extranjera. El caso más representativo es el Ana María Edwin, una de las titulares del organismo, quien presentó ahorros por más de u$s190.000
La declaración jurada de la cuestionada directora del INDEC, Ana María Edwin y de otros directores clave instalados tras la intervención de Guillermo Moreno , refleja que éstos decidieron ahorrar en moneda extranjera para cubrirse de la inflación.
Y es que, a pesar de que el relato oficial buscara fortalecer el poder del peso y negara la inflación a través de las cifras oficiales, Edwin mantuvo hasta fines de 2012 la mayoría de sus ahorros en en dólares. Moneda a la que actualmente, muchos argentinos no pueden acceder.
El documento publicado por la Oficina Anticorrupción (OA), destaca que la ex directora de Recursos Humanos del Indec, hoy una de las titulares, mantenía a fines de 2012 unos u$s192.846, la mayoría de sus ahorros.
Tenía además $27.276 en una caja de ahorro y otros $37.800 en el «colchón».
Asimismo, aunque para el Indec la inflación no supera los dos dígitos, Edwin no eligió un plazo fijo para sus ahorros.
Actualmente las tasas de interés de los bancos son negativas. Un plazo fijo paga en promedio un 16% anual, cuando la inflación de los últimos doce meses, según economistas privados, está cerca del 27%.
De esta manera, optó por la inversión más rentable para cuidar su sobrante del sueldo de $35.000 brutos mensuales. Todo, en un contexto de cepo cambiario e intento de pesificación de la economía que causó una fiebre por el dólar paralelo y lo llevó a picos de más de $10.
Y sin embargo, Edwin no es la única en el INDEC que no siguió la presión pesificatoria que inició, sin mucha suerte, Cristina Kirchner.
El director de Metodología estadística del cuestionado organismo, Roberto Muiños, también cuida la mayor parte de sus ahorros en moneda extranjera. Muiños tenía en el colchón 115.902 euros, según la declaración jurada que presentó a fines de 2012.
Claudio Comari, director de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y encargado de los polémicos índices de pobreza e indigencia, también elegía el dólar como moneda de ahorro. A fines del año pasado, según su declaración jurada ante la OA tenía un plazo fijo en dólares por u$s118.287, según consignó La Nación.
Norberto Itzcovich es más austero. Según informó a la OA, el director técnico del INDEC tenía una caja de ahorros por $47.676.
Sin embargo, hace valer con creces su sueldo bruto mensual de $31.596. El ex coordinador que creció meteóricamente con la intervención de Moreno (a la que se opuso públicamente en un principio) comparte el 50% de un departamento en Olivos con su ex mujer. Por su estado civil debió mudarse. Y para eso tuvo ayuda estatal, con un crédito de más de $500.000 en el Banco Nación.
La semana pasada La Nación contó que Susana Rosental, directora de Cuentas de la Producción, Ocupación e Ingresos, de la Dirección de Cuentas Nacionales, y que tiene a su cargo la elaboración del producto bruto interno (PBI), admitió en su declaración jurada que tenía en su poder $72.194 en títulos vinculados con el PBI en dólares.
La elaboración del PBI oficial es criticada, ya que mediante la manipulación de la inflación oficial -subestimada desde enero de 2007- se infla el dato de crecimiento de la economía. Otros especialistas afirman, en cambio, que directamente habría variado la metodología con la que se calcula el dato oficial. Sin embargo, lo esencial es que el pago de los cupones atados al PBI se dispara automáticamente cuando la economía crece más de 3,22 por ciento.
«Me acuerdo de un amigo, que no voy a decir el nombre porque me va a matar si lo digo, en 2002, cuando se produjo el crac económico y el Parlamento elige un nuevo gobierno el 1º de enero. Este amigo de la familia viene y le dice a mi hijo: ‘Máximo, hay que comprar dólares -estaba a $4,80 en ese momento el dólar- porque se va a ir a $10’. Y el amigo nuestro compró. No sé qué habrá hecho con esos dólares o si los tendrá», ironizó Cristina Kirchner el año pasado. Quizás ese amigo de la Presidenta, hoy un afortunado, trabaja en el INDEC.
Fuente: iProfesional