La negociación por la «letra chica» del acuerdo entre la Argentina y Repsol comenzará la semana próxima y accionistas de peso ya salieron a plantear sus deseos de que las tratativas puedan cerrarse «antes de fin de año».
Así lo hizo en las últimas horas la petrolera mexicana Pemex – que resultó muy influyente al momento de inclinar el fiel de la la balanza al interior de Repsol por aceptar la compensación planteada por la Argentina.
En una entrevista al medio español Expansión, el consejero de Pemex en Repsol, Arturo Henríquez, abogó por un arreglo definitivo «antes de fin de año», al tiempo que destacó el hecho de que los gobiernos de Argentina, México y España «se hayan involucrado para impulsar el preacuerdo es un hito y muestra una voluntad de todos por resolver el problema que ahora sería muy complejo de romper».
«Lo importante ahora es concluir el preacuerdo», subrayó Henríquez, quien aseguró que la petrolera mexicana «va a poner todo lo que esté en su mano para actuar de facilitador».
Con el reinicio de las negociaciones en base al «preacuerdo» de 5 mil millones de dólares de compensación sellado la semana pasada empiezan a dejarse de lado las interpretaciones extremas sobre el arreglo.
Inicialmente, el Gobierno nacional amenazó con reducir las compensaciones, evaluando los «pasivos ambientales» que dejaba Repsol y acusando a la compañía española de desmanejos financieros.
Repsol, por su parte, había puesto la vara demasiado alta, en 10.500 millones de dólares, en los reclamos ante el CIADI con los que comenzó a avanzar.
«Falta discutir detalles y formas, porque una operación de esta magnitud tiene muchísima letra chica para discutir. Lo importante es que Repsol desistiría de todos los litigios en tribunales internacionales. Esto está todavía bajo un marco de suma discreción», destacó el ministro de Economía, Axel Kicillof al respecto.
La «letra chica» incluirá, plazos, montos, condiciones y teminará de definir las interpretaciones que se hicieron en las últimas horas acerca de quién ganó y quién perdió con el arreglo.
El diario The Financial Times señaló que Antonio Brufau, el número uno de Repsol, se había convertido en «un obstáculo para el acuerdo».
De acuerdo al diario, Isidro Fainé, el titular de Caixabank, uno de los accionistas y rivales de Brufau había alcanzado inicialmente un acuerdo secreto para que la compañía recibiera 3,5 mil millones de dólares en compensación y otros 1,5 mil millones que Repsol estaría obligado a reinvertir.
El directorio de Repsol lo rechazó, pero luego la presión de Pemex hizo que se alcanzara un nuevo pacto.
La interpretación dejó algo mejor parado al intransigente Brufau, aunque no es la única.
Por ejemplo, Agustín Marco, columnista del sitio español El Confidencial, recordó que Repsol «compró el 85 por ciento del capital de YPF en 1999 por la módica cifra de 13.437 millones de euros».
Según el columnista, «a esos 13.437 millones de euros hay que añadir los cerca de 20.000 que Repsol ha destinado a Argentina».
«Casi 40.000 millones de euros enterrados en la Pampa por los que los accionistas de Repsol van a percibir ahora unos pírricos 3.700 millones en bonos de un país que por definición es basura», se quejó el especialista quien consideró que el acuerdo «deja en un muy mal lugar» al Gobierno español y a Brufau.
Lo cierto es que a partir del cierre de las hostilidades entre la Argentina y Repsol, la situación de YPF quedó más despejada para atraer inversiones como las que ya selló con la norteamericana Chevron para explotar petróleo y gas no convencional en el yacimiento de Vaca Muerta.
En ese contexto, se supo que Repsol contrató al Deutsche Bank para que lo asesore en las negociaciones.
Repsol considera que el proceso que ahora comienza requiere una serie de «exigencias» fruto de la «complejidad propia de un asunto tan relevante».
El banco de inversión tendrá como misión «apoyar al equipo de Repsol y facilitar una conducción profesional del proceso».
Por lo pronto, la compañía española ya ha decidido «iniciar en breve plazo conversaciones entre sus equipos y los del Gobierno argentino, a fin de buscar una solución justa, eficaz y pronta a la controversia», señaló a través de un comunicado.
Fuente: http://www.mdzol.com/